Destacadas

CONFERENCIA EPISCOPAL BOLIVIANA LLAMA AL DIÁLOGO

(La Paz) Los Obispos de Bolivia piden orar para que  autoridades y dirigentes sociales lleguen a un acuerdo

Ayer  Mons. Oscar Aparicio, Secretario General de la CEB  y Mons. Eugenio Scarpellini, Secretario General Adjunto de la CEB dieron a conocer un comunicado de prensa en el cuál los Obispos de Bolivia exortan a los sectores en conflicto a facilitar un diálogo sincero y constructivo.
Dicho comunicado fue emitido en circunstancias del inicio de la marcha indígena protagonizada por los habitantes del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), que coincide en fecha y lugar con la primera Marcha Indígena “Por el Territorio y la Dignidad”, hace 21 años, y debido a la falta de un diálogo verdadero que busque soluciones concertadas, la Iglesia Católica, fiel a su misión pastoral y profética, desea hacer escuchar su voz para contribuir a una solución pacífica y en función del bien común de toda la sociedad boliviana, según señala el comunicado.

“Más allá del debate económico, político y social que debe merecer este tema, llamamos a las partes involucradas a un diálogo sincero y constructivo, dentro del marco constitucional vigente, que logre articular la responsabilidad que tiene el Estado de impulsar el desarrollo nacional y los derechos de los pueblos indígenas de tierras bajas, para encontrar una salida en un justo equilibrio de intereses legítimos”, exhorta el comunicado.

Ayuda humanitaria a los marchistas

Los Obispos de Bolivia convocan también a todos los fieles católicos y personas de buena voluntad, particularmente cercanas a la ruta de la mencionada marcha, a ofrecer la ayuda humanitaria oportuna que estos hermanos seguramente requerirán en alimentos, vituallas, alojamiento y medicamentos.

“Ante este y otros conflictos regionales emergentes lo mejor que pueden hacer autoridades y dirigentes es mostrar apertura y racionalidad y lograr un diálogo constructivo. Somos un pueblo plurinacional y, a partir de este reconocimiento, se debe demostrar la capacidad de caminar junto a los que piensan distinto, aceptando como hermanos a los sufren y son postergados o marginados en nuestro país”, señalan los Obispos.