Sucre

Comunicado de monseñor Jesús Juárez al Pueblo de Dios y sus Pastores con motivo de la Semana Santa

Semana Santa 2020-1

Con esta fecha, monseñor Juárez, Administrador Apostólico de Sucre, emite el siguiente Comunicado animándonos a vivir la Semana Santa con espíritu de fe, en medio de la difícil situación actual de pandemia.

Sucre, 31 de marzo de 2020

Querido Pueblo de Dios y sus Pastores que lo acompañan:

Estamos a las puertas de la Semana Santa, que este año será celebrada de un modo peculiar debido a las restricciones emanadas de las autoridades civiles a causa del terrible flagelo del coronavirus.

Frente a esta situación es bueno recordar la exhortación que nos hace Jesús de Nazaret: “Sean valientes. Yo he vencido al mundo” (Jn 16,33) Y también la afirmación del salmista: “Los ojos del Señor están puestos en sus fieles para librar sus vidas de la muerte” (Sal 32, 18-19). Venzamos el miedo y reafirmemos nuestra fe y confianza en Dios que como Padre lleno de ternura abraza a cada uno de sus hijos. Miremos la cruz, que nos hace el llamado a la vida y a la resurrección. E imploremos la fortaleza que viene del Espíritu que resucitó a Jesús de entre los muertos.

Los ocho días de la Semana Santa tienen como meta celebrar a Cristo Resucitado. Siguiendo las indicaciones de la Congregación para el Culto Divino, reciban algunas sugerencias para la celebración de estos Misterios:

  • Sobre la fecha de la Pascua. La Pascua, corazón del Año Litúrgico, no es una fiesta como las demás: celebrada durante 3 días -el Triduo Pascual- precedida por la Cuaresma y coronada por Pentecostés, no puede ser trasladada.
  • La Misa Crismal. Se postergará y celebrará después de la toma de posesión del nuevo Arzobispo. Se sugiere que, dado el valor de la misma, por la renovación de las promesas sacerdotales y la bendición y consagración de los óleos, se realice en la fecha que se indicará oportunamente.
  • Horarios. Para estas celebraciones, realizadas a puerta cerrada y con un número mínimo de fieles, pedimos a los sacerdotes que den a conocer a los fieles los horarios de las mismas, que serán transmitidas por las redes sociales.
  • Domingo de Ramos en la Pasión del Señor. Para este acto litúrgico se recomienda la tercera forma: Entrada Simple. Donde no se pueda celebrar la Misa se recomienda hacer una Celebración de la Palabra sobre la entrada mesiánica y la Pasión del Señor. Asumimos la acertada iniciativa del equipo organizador de la Jornada Mundial de la Juventud 2022, a celebrarse en Portugal, de que los fieles pongan en sus puertas o ventanas ramos verdes sobre los cuales se pronunciará la bendición del día.
  • Jueves Santo de la Cena del Señor. Los sacerdotes podrán celebrar excepcionalmente esta Misa sin pueblo. Se omite el Lavatorio de los pies y la procesión al monumento. Concluida la Eucaristía se recomienda prolongarla mediante una Hora Santa. Invitamos a las familias en sus hogares unirse a esta Eucaristía haciendo la comunión espiritual. Y también releyendo los textos bíblicos del día. Para esta jornada es adecuado meditar los misterios luminosos del Santo Rosario que contienen la institución de la Eucaristía.
Comunión Espiritual :
Mi Jesús.Creo que estás presente en el Santísimo Sacramento. Te amo por encima de todas las cosas y deseo recibirte en mi alma. Como no puedo hacerlo en este momento sacramentalmente, entra al menos espiritualmente en mi corazón. Te abrazo como si ya estuvieras en mí y me uno completamente a Ti. Nunca permitas que me separe de Ti”.
Amén.
  • Viernes Santo de la Pasión del Señor. La lectura de la Pasión es fundamental. Se recomienda su lectura pausada y dialogada. En la Oración Universal incluimos la siguiente petición al final de las previstas en el Misal Romano:
(11) Oremos, hermanos, por el fin de la pandemia del coronavirus, por aquellos que han fallecido a causa de esta enfermedad en el mundo entero y en nuestro país; por los que están contagiados por este mal; por todos los que en estos días trabajan para darnos seguridad y para que estemos sanos, así como por aquellos que viven este tiempo con mucha incertidumbre, miedo y soledad. Pidamos también por aquellos a quienes no les llegan los alimentos de manera regular debido a que no pueden salir a trabajar”.
           (Oración en silencio. Prosigue el celebrante)
Dios Todopoderoso y Eterno, con confianza te pedimos que el coronavirus no haga más daño, que pueda controlarse pronto la pandemia, que devuelvas la salud a los afectados y la paz a los lugares a los que no ha llegado. Acoge a las personas que han fallecido por esta enfermedad y conforta a sus familias. Da pan a los que pasan hambre estos días, sostén y protege al personal sanitario, militar y policial que lo combate e inspira y bendice a los científicos que trabajan por encontrar una cura.
Por Jesucristo Nuestro Señor…”

La Adoración de la Cruz, con el beso a la misma, deberá limitarse solo al celebrante.

En el momento de la comunión eucarística se invitará a los fieles cristianos a que realicen la comunión espiritual. También recomendamos a los párrocos celebrar el Vía Crucis y el piadoso ejercicio de las Siete Palabras de Cristo en la cruz:

  1. Padre, perdónales porque no saben lo que hacen (Lc 23,34)
  2. Te aseguro que hoy estarás conmigo en el Paraíso (Lc 23.43)
  3. Mujer, ahí tienes a tu Hijo. Después dijo al discípulo: Ahí tienes a tu Madre (Jn 19,26-27)
  4. Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado (Mt 27,46)
  5. Tengo sed (Jn 19,28)
  6. Todo está cumplido (Jn 19,30)
  7. Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu (Lc 23,46)

Las expresiones de piedad popular, propias de este día -Adoración de la Cruz y Procesiones- se recomienda sean trasladadas o al 3 de Mayo o al 14 de Septiembre.

  • Sábado Santo de la Vigilia Pascual. Durante este día la Iglesia permanece junto al sepulcro del Señor reflexionando su Pasión y su Muerte, esperando la hora de la gloriosa resurrección. Se recomienda tener la transmisión de una liturgia mariana para acompañar a María, Madre de Jesús y Madre nuestra.

Al inicio de la Vigilia Pascual o “Lucernario” se excluye la bendición del fuego, se enciende el cirio y, omitida la procesión, se canta o lee el Pregón Pascual seguido de la Liturgia de la Palabra.

En la Liturgia Bautismal solamente se renuevan las promesas bautismales. No hay bendición del agua ni aspersión. En el momento de la comunión se sugiere que los fieles hagan la comunión espiritual.

  • Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor. Es el culmen y fundamento de nuestra fe. Y lo celebramos según las indicaciones del Misal Romano. A partir de este día y durante la cincuentena pascual se invoca a la Santísima Virgen con el Regina Caeli.
Señor, que al celebrar la Eucaristía hoy, nos permitas sentir
toda la alegría y la esperanza que siembra, en el corazón del hombre,
la fe en la resurrección.
¡Aleluya! es nuestro grito de alegría
por la resurrección de Cristo
que nos hace personas nuevas
para tiempos nuevos.
Porque Cristo ha vencido
el dolor,
el sufrimiento
y la misma muerte.
¡Aleluya!”

Habiendo muerto y resucitado con Cristo, despojémonos de las actitudes del HOMBRE VIEJO y revistámonos de la novedad del HOMBRE NUEVO que Dios creó a su semejanza, dándole la justicia y la santidad que proceden de la verdad (Ef 4,24).

¡¡ Felices Fiestas de Pascua de Resurrección !!

Continuemos unidos en la oración… sigamos cuidando la salud y la vida.

Que Dios nos bendiga,

+Jesús Juárez Párraga, S.D.B.

ADMINISTRADOR APOSTÓLICO

[FuenteArzobispado de Sucre]

[Imagen: pinterest.com]