Internacional

Cocaína en el coche del cardenal

Dos hombres italianos aprovechan que un purpurado había llevado el vehículo a un taller
Utilizaron el coche de Jorge María Mejía, de 91 años, para tratar de traficar con drogas

No sólo es uno de los cardenales más respetados de la curia vaticana: además Jorge María Mejía tiene 91 años y una salud muy precaria después de que el año pasado sufriera un infarto. Sin embargo el nombre de este purpurado argentino se ha visto envuelto (muy a su pesar) en una rocambolesca y delirante historia en la que también se entrelazan coches, delincuencia, cocaína y cannabis.

El suceso arranca el pasado domingo, cuando un coche de la marca Ford con matrícula del Vaticano fue interceptado un peaje de la autopista de Chambery, en los Alpe franceses. “¿Qué demonios hacía por ahí un coche con matrícula del Vaticano?”, se preguntaron los responsables de la aduana. Y para salir de dudas decidieron controlar el vehículo. Un registro bastante superficial sacó a la luz que dentro de las maletas y bolsas que llevaban los dos tipos que viajaban en el automóvil se ocultaban cuatro kilos de cocaína y 200 gramos de cannabis.

Los tipos en cuestión son dos italianos de 30 y 41 años. Han sido detenidos, acusados de tráfico de estupefacientes. Pero las autoridades francesa se quedaron boquiabiertas al hacer las averiguaciones pertinentes y salir a la luz que el propietario del vehículo era el venerable cardenal Mejía , bibliotecario emérito de la Santa Sede.

Sin embargo ni el nonagenario cardenal ni ningún empleado de la Santa Sede no tiene absolutamente nada que ver con lo sucedido, según ha subrayado este martes Federico Lombardi, el portavoz vaticano. Al parecer el secretario del cardenal llevó el coche a hacer una revisión mecánica y los dos tipos del taller se frotaron las manos al ver a su disposición un vehículo con matrícula vaticana. Pensaron que la placa de la Santa Sede les serviría de escudo al alejar cualquier sospecha de ellos, así que decidieron aprovechar el coche para viajar a España, comprar la droga y llevarla a Italia.

“Confirmo que el coche es del cardenal Mejía y que ha sido interceptada en Francia”, ha reconocido este martes Lombardi, después de que la radio francesa RTL diera la noticia. “Pero afirmo que no hay implicadas personas de la santa Sede ni obviamente el cardenal Mejía, anciano y enfermo”, ha añadido. El portavoz vaticano ha indicado asimismo que hace unos días el automóvil fue llevado a un taller. “Evidentemente han hecho un mal uso del coche”, sentenciaba.