Análisis

Cinco razones para discriminar a un niño gay

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He visto que nuestro INFODECOM, ha publicado una reflexión del Obispo de la Serena, Chile, acerca de la brutal agresión a Daniel Zamudio por el simple hecho de ser homosexual  y que terminó en su lamentable muerte. Por ello sumo mi voz para opinar sobre el tema de fondo y me animo a publicar una nota modificando en algo lo que había escrito hace tiempo ya en mi blog (feb, 2011) y que toca el tema de la discriminación a personas por su orientación sexual.

Hay quien podría entender, por el título y mi redacción confusa, que yo me presento como partidario de discriminar. TODO lo contrario, la intención es exponer los tópicos sobre la homosexualidad, esas falacias tan difundidas y aceptadas sin un sentido mínimo de crìtica y refutarlas. Para evitar confusiones aclaro cómo desarrollo el artículo: expongo un tópico y en los incisos que le siguen, lo desmiento.

1. El llamado movimiento gay está impulsando un lavado de cerebros en la sociedad, sobre todo en los niños que son un sector sensible, y que apunta a fijar estándares de comportamiento sexual muy cuestionables. En suma,  busca ganar adeptos a su tendencia sexual.

  1. Como si la homosexualidad se contagiara o pudiera enseñarse. Tal como si se pudiera transmitir el ser zurdo a fuerza de explicaciones repetidas.

2. La presión social puede obligar a un niño con esa tendencia a corregirse y buscar una curación.

  1. Las estadísticas muestran que un niño gay tiene 6 veces (¡600%!) más posibilidades de suicidarse que un hermano suyo que fuera heterosexual
  2. El 70% de los niños gay sufren acoso escolar, 41% son golpeados y 17% son amenazados de muerte en algún momento.
  3. ¿Es legítimo favorecer esta discriminación? ¿No sería moralmente más correcto, por un mínimo incluso de decencia, que estos niños se pudieran sentir seguros?

3. La homosexualidad es el antecedente de la pederastia.

  1.  Mientras la primera -la homosexualidad- es una tendencia sexual que elige su pareja en adultos, que son capaces mental y legalmente de consentimiento; la segunda –la pederastia— es una patología y un delito tan grave y desgraciadamente frecuente como el abuso sexual de niños y niñas en general.

4. La homosexualidad es una desviación de la “normalidad” y como tal debería ser presentada en los planes educativos.

  1. Una forma de evitar la discriminación y sobre todo sus manifestaciones violentas, sería su inclusión en la educación, van algunos ejemplos:

    i. Señalar a tantos homosexuales que fueron figuras históricas importantes (Miguel Ángel, Alan Turing, Federico García Lorca, ¿el cardenal John Henry Newman?, etc.),

    ii. Enseñar en matemáticas, por ejemplo al hablar de su aplicación en estadística demográfica, el porcentaje de la población que es homosexual, y la manera de calcularlo.

    iii. En biología, mostrar los casos de homosexualidad del mundo animal y las diferencias biológicas (genotípicas y fenotípicas) que caracterizan al homosexual, y que tienen sustento en numerosas investigaciones cientificas serias.

5. Las religiones, en general, desaprueban el comportamiento homosexual. Si la religión dice que es malo entonces no cabe dudar que realmente lo sea.

  1. Son las mismas religiones que tienen escrito y mandado, por ejemplo, el sometimiento completo de la mujer al marido o lapidar hasta la muerte a una adúltera.
  2. Sin embargo, las Religiones, por lo menos una buena parte, han sabido adaptar esos sus “mandatos” al progreso moral de la humanidad y dejar de lado aquello que resulta anacrónico, cuando no inmoral. Serìa condenado, por la generalidad de las personas con sentido  común, un obispo que dirija una lapidación o un pastor que ordenara a una mujer dejar su empleo para servir a su marido.

Creo que para todo ciudadano de buena voluntad, se hace más importante trabajar para la convivencia y por las víctimas de la discriminación, que buscar razones que marquen la diferencia entre seres humanos que compartimos una misma dignidad y que está más allá de nuestras particularidades. El caso de Daniel Zamudio debería hacerse imposible,  para eso tenemos que cambiar la mentalidad, llena de prejuicios, que hace posible una discriminaciòn así de salvaje.

He visto que nuestro INFODECOM, ha publicado un artículo del Obispo de la Serena, Chile, acerca de la brutal agresión y que terminó en la lamentable muerte de Daniel Zamudio, por el simple hecho de ser homosexual. Por ello sumo mi voz y me animo a publicar una nota que había escrito hace tiempo ya en mi blog (23-sept) y que toca el tema de la discriminación a personas por su orientación sexual. Cuando lo publiqué, no supe expresarme con claridad y hubo quienes entendieron que yo era partidario de discriminar y aducía razones para eso. TODO lo contrario, la intención es exponer los tópicos sobre la homosexualidad, esas falacias tan difundidas y aceptadas sin un sentido mínimo de crìtica.
Para evitar confusiones aclaro cómo desarrollo el artículo: expongo un tópico y en los incisos que le siguen, lo desmiento.
1. El llamado movimiento gay está impulsando un lavado de cerebros en la sociedad, sobre todo en los niños que son un sector sensible,  y que apunta a fijar estándares de comportamiento sexual muy cuestionables.  Ganar adeptos a su tendencia sexual, en suma.
a.       Como si la homosexualidad se contagiara o pudiera enseñarse. Tal como si se pudiera transmitir el ser zurdo a fuerza de explicaciones repetidas.
2.       La presión social puede obligar a un niño con esa tendencia a corregirse y buscar una curación.
a.       Las estadísticas muestran que un niño gay tiene 6 veces (¡600%!)  más posibilidades de suicidarse que un hermano suyo que fuera heterosexual
b.      El 70% de los niños gay sufren acoso escolar, 41% son golpeados y  17% son amenazados de muerte en algún momento.
c.       ¿Es legítimo favorecer esta discriminación? ¿No sería moralmente más correcto, por un mínimo de decencia, que estos niños se pudieran sentir seguros?
3.   La homosexualidad es el  antecedente de la pederastia.
a.       Mientras la primera -la homosexualidad- es una tendencia sexual que elige su pareja en adultos, que son capaces mental y legalmente de consentimiento; la segunda –la pederastia— es una patología y un delito tan grave y desgraciadamente frecuente como el abuso sexual de niños y niñas en general.
4.    La homosexualidad es una desviación de la “normalidad” y como tal debería ser presentada en los planes educativos.
a.       Una forma de evitar la discriminación y sobre todo sus manifestaciones violentas, sería su inclusión en la educación, van algunos ejemplos:
                                                              i.      Señalar a tantos homosexuales que además fueron figuras históricas importantes (Miguel Ángel, Alan Turing, Federico García Lorca, ¿el cardenal  John Henry Newman?, etc.),
                                                            ii.      Enseñar en matemáticas, al hablar de su aplicación en estadística demográfica, el porcentaje de la población que es homosexual, y la manera de calcularlo.
                                                           iii.      En biología, mostrar los casos de homosexualidad del mundo animal y las diferencias biológicas (genotípicas y fenotípicas) que caracterizan al homosexual, y que tienen sustento en numerosas investigaciones cientificas serias.
5.        Las religiones, en general, desaprueban el comportamiento homosexual.
a.       Son las mismas religiones que tienen escrito y mandado, por ejemplo, el sometimiento completo de la mujer al marido o lapidar hasta la muerte a una adúltera. Religiones que han sabido adaptar sus “mandatos” al progreso moral de la humanidad y dejar de lado aquello que resulta anacrónico, cuando no inmoral.