Internacional

Chile: Expresiones de solidaridad en Iglesia de Antofagasta

La Solidaridad hacia los desvalidos, a los ancianos y desamparados, es lo que intenta promover la Iglesia nacional en este mes de agosto. Instaurado en honor a San Alberto Hurtado, Agosto es desde hace varios años el mes de la Solidaridad, un período en el que se nos invita a comprometernos, laicos, y consagrados, en la construcción de una sociedad más justa.

Por tal razón, en Antofagasta se celebraron dos misas ligadas a causas benefactoras de dos Santos que en vida dieron todo por los desamparados y personas de la tercera edad. Es así como, en primera instancia el Arzobispado de Antofagasta, en conjunto con el Hogar de Cristo, invitó a la comunidad local a celebrar la Misa de la Solidaridad, el pasado viernes 23 de agosto, con el objeto de conmemorar la vida y obra de San Alberto Hurtado, en cuyo homenaje el Congreso Nacional instauró el día 18 de agosto, fecha de su fallecimiento, como el Día de la Solidaridad.

Según lo planteado por Víctor Flores, director ejecutivo de la entidad, “esta eucaristía nos permite recordar los desafíos, aún vigentes, que el Padre Hurtado planteó a la sociedad chilena en materia de caridad, solidaridad y justicia social y, además, nos permite, en conjunto con los invitados a participar en ella, a saber, usuarios del Hogar, donantes, socios, voluntarios, trabajadores, autoridades públicas, empresarios y representantes de organizaciones sociales, renovar nuestro compromiso con la misión que nos confiara el Padre Hurtado: acoger con amor y dignidad a los más pobres entre los pobres, y vincular a la comunidad en su responsabilidad con la construcción de un país con respeto, justicia y dignidad”, precisó.

Arzobispo de Antofagasta celebró misa en Hogar de Ancianos

Cada 26 de agosto, se conmemora el fallecimiento de Santa Teresa de Jesús, fundadora de la primera casa de la Congregación de las Pequeñas Hermanas de los Ancianos Abandonados, la que se estableció como iniciativa para prestar ayuda para ancianos sin familiares y medios de subsistencia.

Por tal motivo, Monseñor Pablo Lizama presidió una eucaristía en honor a la Santa española y aprovechó de dirigirse a los abuelitos que viven en el Hogar de Ancianos, “siempre en la sociedad se ha dicho que los ancianos son los más desamparados, porque muchas en sus propias familias los tratan mal, por eso el Señor nos pone Santos y Santas, que se dan cuenta de esta necesidad, de preocuparse por los preferidos de Cristo, roguemos al Señor por el prójimo más desamparado y también porque el amparado se preocupe por los pobres”.

La misa tuvo lugar el 26 de agosto, en la Capilla del Hogar de Ancianos