En medio de la creciente incertidumbre que atraviesa nuestro país —marcada por la escasez de combustibles, la falta de divisas, el alza de precios, y la intensificación de conflictos sociales y políticos— la voz profética de la Iglesia se hace presente. Desde su misión de acompañamiento a las realidades del pueblo boliviano, la Comisión de Justicia, Paz e Integridad de la Creación de la Conferencia Boliviana de Religiosos y Religiosas (JPIC-CBR) ha emitido un mensaje de reflexión, esperanza y llamado al discernimiento colectivo.
Inspirados en las palabras del Papa Francisco sobre “la mejor política puesta al servicio del bien común” (Fratelli Tutti, 154), este comunicado interpela a los creyentes y a toda la sociedad boliviana a no ceder al desconcierto ni al desánimo, sino a responder con firmeza evangélica, espíritu crítico y compromiso solidario ante los desafíos actuales.
Compartimos a continuación el texto íntegro de este mensaje pastoral:
Comisión Justicia, Paz e Integración de la Creación de la CBR BOLIVIA
Bolivia, 5 de junio 2025
Para hacer posible el desarrollo de una comunidad mundial, capaz de realizar la fraternidad a partir de pueblos y naciones que vivan la amistad social, hace falta la mejor política puesta al servicio del verdadero bien común. En cambio, desgraciadamente, la política hoy con frecuencia suele asumir formas que dificultan la marcha hacia un mundo distinto. (FT 154)
Hermanos y hermanas de Bolivia
Como Comisión de Justicia y Paz e Integridad de la Creación de la Conferencia Boliviana de Religiosos y Religiosas (JPIC-CBR), les hacemos conocer nuestra preocupación ante la realidad conflictiva que vive el país. Compartimos esta inquietud y tristeza con ustedes, mujeres y hombres creyentes en el Dios de la esperanza, porque sabemos que a todos nos
desconcierta y orienta hacia la suerte de los más pobres. Las situaciones conflictivas que enfrentamos: la falta de combustibles, la carencia de dólares,
el alza de los precios de los artículos de la canasta familiar, la campaña electoral, los nuevos bloqueos y movilizaciones; se complejizan ante la falta de respuesta gubernamental y el aprovechamiento de algunos grupos para desestabilizar el país. Nos preguntamos ¿A dónde vamos a llegar? ¿Cuál ha de ser nuestra actitud, en este momento, como creyentes y miembros del pueblo de Dios que peregrina en Bolivia?
Hermanos y hermanas en este tiempo jubilar necesitamos que nuestra voz y presencia sea luz, esperanza y fortaleza para con quienes compartimos. Así podremos seguir comprometidos en nuestros espacios de misión, estando bien informados para ayudar a buscar caminos honestos, éticos y veraces.
Hagamos fácil el camino a nuestros hermanos más pequeños, ayudándolos a distinguir con juicio crítico y evangélico cómo vivir en libertad. Los cristianos tenemos un punto de partida, una referencia que se nos brinda como luz y guía. No caminamos a ciegas… tenemos una fuente inagotable, la Sabiduría Divina. Promovamos reuniones para fortalecer el espíritu comunitario y responder al llamado de Dios a construir con su gracia una patria de hermanos; sigamos apostando por los más pobres, que es donde Jesús se manifiesta.
Fraternal y sororalmente,
HACEMOS PÚBLICA NUESTRO DESEO DE DÍAS MEJORES PARA BOLIVIA



