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Católicos y protestantes rechazan aprobación de Ley de identidad de género

La Cámara de Diputados aprobó el proyecto de ley de identidad de género que permite que las personas transexuales y transgénero cambien su nombre propio, el dato del sexo y la imagen de toda la documentación pública.  Este proyecto fue cuestionado por representantes de la Iglesia católica porque no respeta la creación divina, mientras que sectores protestantes piden que antes de que la norma sea enviada al Senado la sometan a un referéndum, para lo que presentarán firmas a la Asamblea. 

La abogada que representa en este tema a la Conferencia Episcopal de Bolivia, Susana Inch, sentenció que “Dios nos da dignidad como varón y como mujer. No amerita cambio respecto a la identidad y a la dignidad de las personas. Por supuesto que se respeta profundamente que una persona pueda atravesar una dificultad en cuanto al tema de su identidad, pero la posibilidad de un rechazo a la identidad con la que nacemos y un cambio es inaceptable”, señaló.

El pastor Sergio Gutiérrez, de la iglesia cristiana Alcanzando las Naciones, informó de que distintas congregaciones del país abrieron libros para evitar que esto se consolide. “Justamente el miércoles se hizo llegar a la Cámara de Diputados, pero parece que no han tomado con seriedad que estaban notariados y fueron presentados con seriedad.

Los libros tienen un objetivo que vimos como pastores, que esta ley debe ser consultada en un referéndum a toda Bolivia “y no solamente a un sector pequeño para cumplir un capricho, que se sienten con los derechos vulnerados”.


La presidenta de la Cámara de Diputados, Gabriela Montaño, afirmó que el proyecto de ley simplemente pone en aplicación los derechos humanos de un sector, como son las personas transexuales y transgénero, que estuvieron discriminadas durante mucho tiempo. 

“Es una ley que permite devolverle la vida, la posibilidad de la felicidad a cientos de personas que sufren discriminación y violencia que llega hasta la muerte”, señaló Montaño.

La norma debe pasar para su revisión en el Senado. Si pasa esa última estación y se promulga, las personas transexuales y transgénero mayores de 18 años de edad podrán cambiar su identidad