Internacional

CARDENAL ERRÁZURIZ Y P.SIDNEY FONES COMPARTEN SU TESTIMONIO A 5 AÑOS DE APARECIDA

Al cumplirse 5 años desde la realización de la V Conferencia del Episcopado de Latinoamérica y el Caribe, el Cardenal Francisco Javier Errázuriz y el P.Sidney Fones, Secretario Pastoral Adjunto de la CECh, aportan con sus testimonios a partir del importante papel que desempeñaron en la realización de este encuentro.

“Desde la perspectiva de la misión, uno de los mayores impactos de Aparecida, que condujo a la Misión Continental, fue su voluntad de remecer a los cristianos en nuestros países para que despierten de su letargo y respondan a su vocación misionera. También a nosotros, y no sólo a los Doce, nos pide que estemos con él para enviarnos a los confines de la tierra”. Así describe el Cardenal Francisco Javier Errázuriz parte de los efectos que tuvo la V Conferencia del Episcopado de Latinoamérica y el Caribe, que se desarrolló en Aparecida (Brasil) entre el 13 y el 31 de mayo de 2007.

En esa época, el cardenal se desempeñaba como presidente del CELAM y uno de los tres presidentes de la V Conferencia. Desde esa posición, cuenta que fue el Papa Benedicto XVI quien resolvió que esta reunión se realizara en el santuario mariano de Nuestra Señora Aparecida, ante la presión de quienes querían que la Asamblea se celebrara en Roma.

Respecto de la participación en la cita, el cardenal señala que “concurrimos con la intención de acoger toda la riqueza y las experiencias que el Espíritu les había regalado a los pastores y a las comunidades vivas a lo largo del Continente en los años anteriores”. Además, destaca que no se presentaron “luchas por posturas antagónicas”, pero sí la voluntad de sumar también las aportaciones de quienes querían hacer contribuciones, sin estar invitados.

Este mismo ambiente de respeto y participación sin exclusiones, destaca el P.Sidney Fones, actual Secretario Pastoral Adjunto de la Conferencia Episcopal de Chile. En la fecha de la realización de la V Conferencia, era Secretario General Adjunto del CELAM, por lo que desempeñó un rol en las reflexiones e implementación del encuentro.

El P.Sidney cuenta que había mucha variedad de sensibilidades sociales que se hacían sentir. Aunque aclara que dominó el clima de respeto y de una dinámica de participación sin exclusiones. En este sentido, explica que se generó un ambiente de libertad, en el que cada uno podía expresar lo que sentía, siendo este aspecto una de las características más notorias de Aparecida, a su juicio.