Santa Cruz

Arzobispo de Santa Cruz, recibió al P. Leocir Pessini, el Nuevo Superior General de la Orden de los Camilos

En oficinas del Arzobispado de Santa Cruz, Hoy viernes 01 de agosto a horas 15:30, Mons. Sergio Gualberti, Arzobispo de Santa Cruz, recibió la grata visita del Nuevo Superior General de la Orden de los Camilos, P. Leocir Pessini, quien llegó acompañado del P. Gerardo Bogoni, Párroco de la Parroquia Espíritu Santo y el P. Ariston dos Santos Barros.

 El P. Leocir asumió como nuevo Superior de los Camilos el 14 de julio del año en curso y fue elegido por el Capítulo General extraordinario reunido en Ariccia.

 Datos:

El padre Leocir Pessini es el 60º Superior General de la Orden de los Camilos. Fue elegido por el Capítulo General extraordinario reunido en Ariccia. La elección tuvo lugar en el primer escrutinio y por amplia mayoría, lo que es una confirmación de la unidad de los Capitulares, deseosos de pasar página después de las vicisitudes vividas por la Orden en los últimos meses, para mirar así hacia delante con renovado empeño.

El padre Pessini, superior provincial dela Provincia Brasileña, nació el 14 de mayo de 1955 en Santa Catarina, emitió la primera profesión en 1975 y la profesión perpetua en 1978, y fue ordenado sacerdote en 1980. Consiguió la licencia en Filosofía en el ateneo Nostra Signora Assunta de San Pablo, Brasil, y en Teología en la Pontificia Universidad Salesiana de Roma.

Se especializó también en Educación clínica pastoral, Teología moral y Bioética. Es vicerrector del centro universitario San Camilo de San Pablo y presidente del Camillian organization, que congrega a 56 hospitales brasileños. Ha escrito varios libros sobre temas de Bioética, sobre pastoral de la salud y sobre humanización de la salud, y es director editorial de dos revistas científicas.

El nuevo Superior General y a su Consulta tendrá el cometido de ayudar a los religiosos camilos presentes en 40 países del mundo y a la gran familia de San Camilo, así como el de conseguir que “renazca” el entusiasmo y la alegría de servir a los enfermos y a los pobres, como han hecho ininterrumpidamente en los cuatro siglos de su existencia.