Cochabamba

Restauradores de imágenes del Niño Jesús y pesebres. Las figuras antiguas hacen que el trabajo se asemeje a la de un cirujano

La tradición y fe  de los creyentes que celebran la Navidad provocó un aumento en la  demanda de restauración de imágenes del Niño Jesús y otras figuras religiosas.

A cuatro días de noche buena, Los Tiempos visitó el taller de José Luis Tola, un verdadero cirujano del yeso, que se dedica a esta esforzada labor por más de 25 años.

El artesano relató que el trabajo que realiza junto a su ayudante se incrementó los últimos días por la Navidad. Rodeado de pinceles, pintura, brochas y sopletes, Tola relata que los pedidos para dejar como nuevas las figuras del Niño Jesús, de María, José, los reyes Magos y pesebres, son mayores los últimos días previos a la fiesta.

“Durante todo el año tenemos algunos encargos de restauraciones, pero cerca de la fiesta de Urcupiña y en Navidad es más“,dice Tola a tiempo de  explicar que cada mejora demora de acuerdo al tamaño y estado en que se encuentran las figuras. 

Pasta de arroz, yeso y masilla de cal son algunos de los materiales que más emplean las personas dedicadas a este oficio para que cada pieza quede perfecta.

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Niños restaurados en el taller del artesano Tola.

Gerardo Bravo

El precio de cada restauración varía de acuerdo al tamaño y las exigencias del cliente, explica el alfarero. “Normalmente restauramos imágenes de un metro y medio, aunque también hay niños bastante pequeños, estos miden de cinco a seis centímetros”, remarcó.

Las figuras antiguas y las más pequeñas que el trabajo de don Carlos se asemeje a la de un cirujano, puesto que cada detalle deber ser realizado con esmero.

“Nos piden que hagamos de todo, que cambiemos las pestañas, la ropa, los cabellos, y otras cosas. Esta semana se va llenar el taller. Todos van estar correteando”, agregó. Hay quienes incluso le piden a Tola que reconstruya partes del cuerpo de la figura como pies, brazos y otros.