Sucre

Arquidiócesis de Sucre celebró la festividad de la patrona de Sucre: Nuestra Señora de Guadalupe

La mañana de ayer  en la Arquidiócesis de Sucre se llevó a cabo la Santa Eucaristía en conmemoración a la Patrona Capitalina ´´Nuestra Mamita La Virgen de Guadalupe´´,  y fue presidida por el Arzobispo de Sucre, Mons. Jesús Juárez Párraga sdb. y el Obispo Auxiliar Adolf Bittschi.

Mons. Juárez expresó un agradecimiento a todo el Pueblo de Dios, “a las Autoridades eclesiales, gubernamentales, departamentales y municipales, al Poder Judicial en pleno, a las Fuerzas Armadas y Policía, Universidades y Organizaciones Comunitarias, que peregrinan en el Departamento de Chuquisaca y en la Capital Constitucional Sucre, que acompañaron a la Virgen de Guadalupe en los días de su Novena y hoy 8 de septiembre (ayer) en la Celebración Eucarística y Procesión de nuestra querida Madre invocada cariñosamente como “Gualala” que bendice, protege y acompaña a sus hijos”, palabras de Mons. Juárez pidiendo a la Virgen por todos los fieles. 

A continuación les presentamos la Historia de la Virgen de Guadalupe celebrada en Sucre, por la página de El Buen Pastor Sucre:

Historia:

Es la imagen más querida del pueblo constituye la patrona de Sucre. Nuestra Señora de Guadalupe, una hermosa imagen con una infinita cantidad de incrustaciones de joyas de inapreciable valor. En 1748, el lienzo se reforzó con una plancha maciza de oro y plata, representando el manto de la Virgen, dejando de la pintura original el rostro de la virgen y el del niño.
La Virgen de Guadalupe es la Reina de la Hispanidad y su expansión hacia América data de los siglos XVI-XVIII.
Según relata la tradición oral difundida por el pueblo, una tarde encontraron una mula extraviada con una extraña carga en su lomo. Se trataba de un enorme cajón que el animal cuidaba celosamente sin dejarse atrapar. Se postraba para descansar, se escondía entre las plantas, salía luego pero sin descuidar jamás su carga.
Todos los que lo vieron intentaron atrapar a la mula pensando que lo que llevaba consigo era un tesoro, pero sin mucha suerte. Finalmente, con ayuda de las autoridades y miembros de la santa iglesia, consiguieron atraparlo y al descubrir su carga, cual fue la sorpresa porque encontraron una hermosa imagen de la virgen, de rostro moreno, con un niño entre sus brazos: era la Virgen de Guadalupe.
Desde entonces, se celebra en su honor una gran fiesta el día 8 de septiembre, con entrada folklórica de muchos conjuntos que da mucho atractivo, colorido y gran interés para el turismo nacional y mundial.

 

La imagen de la Virgen de Guadalupe fue pintada inicialmente en lienzo y al óleo por Fray Diego de Ocaña, sacerdote de origen español, el año de 1601. Se encuentra en una capilla adyacente a la Catedral Metropolitana, siendo una de las más ricas de América, ya que la devoción de los fieles hizo que fuera acumulando gran cantidad de joyas a cambio de favores recibidos.

Posteriormente el lienzo fue recubierto por una plancha de plata dorada y repujada, donde se incrustan piedras preciosas y joyas de incalculable valor.
La festividad de la Virgen de Guadalupe es la de mayor participación popular: se inicia una semana antes con cantos de coplas en quechua, acompañadas por armonio en la Capilla de la Virgen, continúa con serenatas, misa y procesión con la Imagen de la “Mamita de Guadalupe” y culminan las fiestas haciendo el ingreso en un desfile de danzas folklóricas de diferentes grupos de la región y el país para ofrecer su arte a espectadores que asisten multitudinariamente y al mismo tiempo cumplen su devoción con la Virgen.