Internacional

Arquidiócesis de Santiago celebró Día de Oración por Chile encomendando la familia a la Virgen del Carmen

Más de 25 mil personas, entre delegaciones de las Fuerzas Armadas y Carabineros, camareras de la Virgen del Carmen, representantes de colegios, liceos, parroquias y bailes religiosos se congregaron en torno a la procesión de la Virgen del Carmen el domingo 28 de septiembre, Día de Oración por Chile.

Aproximadamente a las 15.30 horas, frente a la Municipalidad de Santiago, el cardenal Ricardo Ezzati, Arzobispo de Santiago, dio inicio a la tradicional procesión que finaliza el mes patrio encomendando a María a trabajadores, gobernantes y familias. “Te queremos pedir que nos acompañes en nuestro caminar en esta tarde, en nuestra y vida y en el peregrinar hacia el Padre”, dijo el Arzobispo. Luego añadió: “Danos un corazón misionero, Madre, para que al encontrarnos con el hermano que sufre, descubramos el rostro tierno de tu hijo”. En su oración conclusiva, el Arzobispo señaló: “Madre, intercede ante tu hijo para que en nuestra patria reine el amor, la paz y la justicia; que el violento se apacigüe y el terrorista se deje vencer por el amor”.

En el año de la misión territorial, católicos de todas las edades y clases sociales llenaron las calles del centro de Santiago, desde Plaza de Armas hasta el frotis del Museo Nacional de Bellas Artes testimoniando su fe. En el trayecto, más de 25 mil fieles rezaron por parlamentarios, jueces, gobernantes, agentes culturales, por los campesinos, por una economía al servicio de las personas y, en definitiva, por todos los habitantes de nuestra ciudad.

Un país de hermanos

En la calle José Miguel de la Barra se erigió un escenario donde se celebró la multitudinaria Eucaristía. En su homilía, el Arzobispo indicó que no hay fraternidad si no se reconoce que somos hijos de un mismo Padre. “Queremos dirigir nuestra oración por nuestra patria, es decir, por todos los hombres y mujeres que caminan en la esperanza desde el norte grande hasta el extremo sur de nuestro país”, comenzó explicando. “Queremos pedirle que nos regale el don de comprender que somos hijos”, dijo.

En su mensaje, el Arzobispo también defendió la dignidad de toda persona, desde su concepción hasta su muerte natural; así como la justicia y el desarrollo para todos los chilenos. “En un momento de cambio cultural, donde hay ideologías contrarias a la dignidad humana, queremos pedir a Dios que dé a los gobernantes aquella sabiduría que viene de Él, que nos hace descubrir el proyecto de Dios que es de vida abundante”, prosiguió.

El cardenal Ezzati deseó que nuestra fe sea un don para Chile y que nos haga más hermanos y hermanas. “La devoción a la Virgen del Carmen es un tesoro de la Iglesia y de nuestra patria, no nos dejemos robar el don maravilloso de nuestra fe”, sostuvo. Para eso es necesario que en cada hogar se indique a los niños que María es su madre, explicó. “Enseñen a sus hijos a tener confianza en ella cuando tengan alguna dificultad y María no dejará de acogernos”, afirmó ante los fieles.

Finalmente el cardenal invitó a los presentes a sumarse a la intención de oración del Papa Francisco, quien pidió para que los miembros del Sínodo extraordinario de obispos sobre la familia, tengan luz y fuerza para discernir lo que Dios quiere.

Con esta procesión, la Arquidiócesis de Santiago inició el Mes de la Familia como cuna de amor, taller de paz y escuela de oración.