Análisis

Alexander Terrazas: “Señor Presidente, usted prometió un Gobierno sin muertes”

En su primer mensaje presidencial del 22 de enero del 2006, Evo Morales, prometió al pueblo boliviano un Gobierno sin muertos. ‘Es mejor no prometer, que prometer y no cumplir’, dice una sabia cita bíblica de Eclesiastés. Han pasado días, meses, años y hasta un década del Gobierno en el Poder y parece que aquellas palabras pronunciadas por el Primer Mandatario se las llevó el viento, pues cada cierto tiempo aumenta el número de fallecidos en el país.

Haciendo un recuento de las muertes acaecidas en los últimos años del Gobierno, no es posible contabilizar un número exacto, pero lo que sí se recuerda con exactitud son los saldos trágicos de los conflictos. Entre ellos, Huanuni, Cochabamba (11 Enero 2007), Sucre (25 Noviembre 2008),  Porvenir (11 Septiembre 2008), supuesto Terrorismo y Alzamiento Armado Santa Cruz (16 de abril del 2009), Mineros La Paz-Oruro (26 de agosto 2016). De este último conflicto entre los cooperativistas y el Gobierno, quedó un saldo de cinco personas muertas, entre ellas, el viceministro de Régimen Interior Rodolfo Illánez, masacre calificada como una ‘conspiración’ al tratarse de una alta autoridad de Estado.

Una investigación realizada en 2012, reveló que el número total de muertes se acercaba a los 67 decesos, una cifra similar a la que se registraron en la revolución social de octubre de 2003 que provocó la caída y fuga del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada. En esa ocasión, el periodista Carlos Valverde, productor del documental “¿Qué pasó?”, acuñó: “Evo y Goni están empatados en muertos”.

 

Con estos antecedentes no solo se trata de condenar al Gobierno, sino que también se critica a los sectores movilizados que no tienen un espíritu de diálogo para buscar soluciones a sus demandas. Lo que sí se cuestiona y se pone de manifiesto es en tiempos del Presidente Morales, se prometió un ‘gobierno’ sin muertos, paradójicamente el jefe de Estado ha sido víctima de sus propias palabras y la violencia sigue cobrando vidas, el don más sagrado que Dios nos ha reglado. Señor presidente usted prometió un gobierno sin muertes!