Cochabamba

Aiquileño hace canastas de plástico para la medicina de su hijo internado en el Viedma

Pedro Cardozo elabora canastas en puertas del Viedma. FOTO: Mariela Cossío

Pedro Cardozo, de 42 años, se encuentra en puertas del hospital público, desde hace un mes y dos semanas, esperando el alta médica de Ignacio que fue internado por una infección en la piel.

 

El amor por su hijo y las condiciones sanitarias lo reinventaron. Pedro Cardozo, oriundo de Aiquile, se dedicaba a la agricultura en su pueblo, pero ahora elabora canastas de plástico para la compra de medicamentos de su hijo Ignacio, de 21 años, que se encuentra internado en el hospital Viedma a consecuencia de una infección en la piel.

El hombre, de 42 años, llegó a la ciudad de Cochabamba, con su hija de 11 años. Se instaló en puertas del hospital Viedma, hace un mes y dos semanas, donde comercializa las canastas, mientras espera el alta médica de su hijo mayor.

Es viudo y tiene cinco hijos, el menor tiene tres años. Los niños se encuentran al cuidado de familiares, mientras él hace los esfuerzos necesarios para la pronta recuperación de su hijo y cuando eso suceda tienen planeado volver juntos a su pueblo, Aiquile. “Mi esposa falleció hace dos años por complicaciones en los pulmones”.

Contó que Ignacio trabajaba en una bananera en la región del Trópico, pero enfermó y tuvo que ser trasladado al hospital público. Le apareció una especie de forúnculo, protuberancia dolora con pus a la altura del cuello, y se fue expandiendo en varias regiones del cuerpo. Pedro dijo que su hijo se está recuperando y que ahora solo falta que sane una herida que tiene en la pierna y espera ese momento con ansías para volver a su hogar, donde esperan sus otros hijos.

Para cubrir los gastos de medicamentos, puesto que algunos no están contemplados en el Sistema Único de Salud (SUS), tuvo que aprender a elaborar canastas de plástico. Contó que pidió prestado de una amistad 3.000 bolivianos debido a que le pidieron 10 frascos de una medicina, pero solo pudo comprar la mitad. Se encuentra preocupado por la cuenta del hospital y sus deudas.

También debe prever recursos para su alimentación y la de su hija puesto que se han instalado en puertas del hospital, ya que no cuentan con familiares o conocidos que vivan en la ciudad, y tampoco pudieron volver a Aiquile porque esperan la recuperación de Ignacio.

Agradeció al personal de salud y las personas que se han aproximado a ese lugar para apoyarlos con alimentos o para comprarle sus canastas, la más grande cuesta 30 bolivianos. Las personas que deseen colaborar con Pedro y su familia pueden acercarse a puertas del hospital Viedma o contactarse con él a través de la línea 63922778.

Fuente: Opinión