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ACCIÓN DE GRACIAS POR EL JUBILEO SACERDOTAL DEL CARDENAL JULIO

La plaza 24 de septiembre en Santa Cruz se convirtió una vez más en el atrio para acoger a cientos de personas que acudieron a participar en la eucaristía por los 50 años sacerdotales del Cardenal Julio, una celebración que culmina  un programa de actividades que durante este mes se desarrollaron en homenaje a nuestro Pastor.

“Sea la Palabra de Dios que ilumine el corazón, la mente y que de capacidad de ser hombres y mujeres nuevos y constructores  del Reino gloriándonos de pertenecer a este Dios que tanto nos quiere”, dijo.

Monseñor Julio recordó hace 25 años cuando celebró su aniversario sacerdotal en Oruro donde fue Obispo (1982-1990) y dijo que la iglesia orureña está en su corazón lo mismo que la iglesia de La Paz (1978-1981) donde también pudo como Pastor expresar un anuncio urgente y necesario, un anuncio para salir, caminar y animar para que el pueblo encuentre justicia y dignidad.

El evangelio de la jornada refería el milagro de la multiplicación de los panes y los peces, destaco esta actitud de Jesús como un acto de amor, benevolencia y comprensión pero también un gesto de enseñanza por el compartir. “Si compartimos a lo mejor puede alcanzar y quizás sobrar pero lo que sobre no hay que tirarlo sino guardarlo porque vendrán otros que también tienen hambre”.

En seguida señala que este es un momento en la historia de país  para ser capaz de compartir. “El Señor no quiso aparecer como un multiplicador de alimentos, de víveres como se hace en muchos lugares, con una manera de crear nuevas dependencias. El Señor quiere que se comparta”, dijo.

Por tanto añade: estamos llamados a llevar el mensaje del Señor desde lo poco y sencillo que se tiene, llevar el mensaje de la paz y el mensaje de la fraternidad a muchos pueblos.
La eucaristía contó  con la presencia de una mayoría de los obispos de Bolivia que llegaron a Santa Cruz para expresar su saludo y animo al Cardenal Julio en su jubileo sacerdotal, también cuenta estos días la visita  en el país del obispo Norbert Trelle de la diócesis alemana de Hildesheim que celebra 25 años de amistad y colaboración con Bolivia.

Al dirigirse a los  sacerdotes les recordó  que la iglesia es lo que es un sacerdote. “Si el sacerdote es un apóstol, un misionero, un discípulo entonces se tendrá una iglesia misionera y discípula, por eso confío en que todos los sacerdotes caminemos por el camino de Jesús”.

Continuando su homilía el Cardenal enfatizó en la forma y modo de relacionarse con las personas, de vivir en comunidad porque la forma de relacionarse cambiaria si hubiera gestos de cercanía para saciar no solo el hambre físico,  también  el hambre de verdad y justicia en medio de tantas mentiras e injusticias.

“El hambre de buscar a Dios en medio de pensamientos que se oponen a su presencia y de gente que no quiere que se hable de Dios y que quieren arrinconarlo porque es un  Dios que habla, convoca, envía y no un Dios que lo podemos meter al bolsillo y hacer con él lo que le da la gana al que lo lleva”, afirmó.

El Santo Padre Benedicto XVI envío una carta de saludo y deseos a Monseñor Terrazas por la ocasión de su aniversario, la misma fue leída al inicio de la misa por monseñor Simón Bolivar Sánchez, encargado de negocios  de la Nunciatura Apostólica.

Destacó la presencia de sus hermanos obispos: con quienes recorremos  el riesgo de hacer que la iglesia en Bolivia no sea una que se enreda con las cosas pasajeras sino que permanezca limpia y pura delante del Señor para que su testimonio sea creíble en nuestro pueblo.