Internacional

A la espera de la reforma, las familias de los migrantes continúan divididas

El obispo de la diócesis de Laredo (Texas, USA), Su Exc. Mons. James Anthony Tamayo, se ha lamentado de que la reforma de la inmigración prevista todavía no se ha realizado y las autoridades federales continúan separando a muchas familias por falta de documentos. La nota enviada a la Agencia Fides por una fuente local reporta las palabras del obispo: “En Laredo seguimos ayudando a familias de centroamericanos que llegan para tratar de reunirse con sus familiares en Estados Unidos. Quizá no todos saben que la migración se ha reducido de manera notable y actualmente nos llegan de 5 a 10 familias por día mientras antes eran más de 100 diarias”.

Mons. Tamayo improvisó una conferencia de prensa ayer, tras la Misa dominical, informando de que a estos migrantes se les apoya con alimentos, con ropa y con un lugar para asearse y para hacer llamadas en busca de contactar a sus familias en el interior de Estados Unidos. Ha añadido que se está trabajando con el gobierno estadounidense y con otras iglesias para tratar de encontrar una solución permanente al problema de la inmigración ilegal.

“Nosotros como iglesia tenemos que responder y tratar de ayudar al prójimo pero también se necesita un cambio en las leyes de Estados Unidos para que el proceso de re-unificación de familias no sea tan largo – ha dicho Mons. Tamayo -. Actualmente las familias tardan hasta 10 años para poder reunirse y los requisitos necesarios son demasiado estrictos. La solución más práctica que vemos es la aprobación de una reforma migratoria; este país tiene necesidad de muchos trabajadores en el campo, en los hoteles y restaurantes, en la construcción y estas personas lo único que quieren es trabajar”.

El 27 de junio de 2013 el Senado ha aprobado el proyecto de ley S. 744 que proporciona la ciudadanía para los inmigrantes indocumentados que llegaron a Estados Unidos antes del 31 de diciembre de 2011 y que no tienen antecedentes penales. Sin embargo, debido a los desacuerdos entre demócratas y republicanos, la Cámara aún no ha fijado una fecha para su discusión con miras a la aprobación final.