“Nuestra Señora del Carmen es “Patrona de Bolivia”, “General y Patrona de las Fuerzas Armadas de la Nación” por estar asociada con la independencia del país”.
“Solo cuando se acabaron con los profetas de Baal, cayó la lluvia torrencial que se vio llegar desde el Monte Carmelo”.
“El santo matrimonio como Iglesia doméstica donde en realidad el mejor vino es el amor auténtico y fiel en un hogar que participe de la gloria de Jesús y el misterio pascual”
“Las bendiciones divinas están ligadas al culto auténtico, y no a cualquier religión”.
“Y si bien, no todos son católicos, y hay muchos chiquitanos de otro lado como yo, la acogida del uno supone el respeto del otro, y viceversa”.
“Las sequías materiales y espirituales son la consecuencia de alejarnos del Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo y de faltar respeto a su Madre santísima”.
“Que por medio de Jesús todos podamos disfrutar del vino mejor y festejar la vida en abundancia que ofrece a sus discípulos y a toda persona de buena voluntad”.
Solemnidad de Nuestra Señora del Carmen – 16 de julio de 2023
Festejando nuestras Fiestas
Link para ver la Santa Misa celebrada por Mons. Robert Flock
Queridos hermanos.
“Nuestra Señora del Carmen es “Patrona de Bolivia”, “General y Patrona de las Fuerzas Armadas de la Nación” por estar asociada con la independencia del país”.
Hoy celebramos a Nuestra Señora del Carmen, que en Bolivia es Solemnidad por ser “Patrona de Bolivia”, además “General y Patrona de las Fuerzas Armadas de la Nación”, por estar asociada con la independencia del país. Nuestra Señora del Carmen hace referencia al Monte Carmelo, nombre que en el hebreo original significa: ‘jardín’ o ‘viña de Dios’. En ese lugar, donde el profeta Elías conversaba con Dios, se juntaron los primeros Carmelitas, quienes tomaron a la Virgen María como Santa Patrona; de allí: “Virgen del Carmen”.
“Solo cuando se acabaron con los profetas de Baal, cayó la lluvia torrencial que se vio llegar desde el Monte Carmelo”.
Nuestra primera lectura nos cuenta un episodio en el Monte Carmelo. Estando allí, en la cumbre del monte, mirando al mar, vio llegar la lluvia, una lluvia copiosa. Resulta que el Rey Ajab había promovido el culto a Baal —asociado en el culto cananeo con las tormentas y la lluvia y por consiguiente como el dios masculino de la fertilidad con su pareja Astarte— en vez de permanecer fiel al Dios de Abraham, Isaac y Jacob, al Dios que liberó a Israel de la esclavitud en Egipto, al Dios que había elegido a David y sus descendientes como Rey de Israel, su pueblo escogido. Como castigo, el profeta Elías, en nombre de Dios, decretó una sequía en que no había ni una gota de lluvia, ni siquiera el rocío durante tres años y medio, provocando una hambruna devastadora en el país. Solo cuando se acabaron con los profetas de Baal, cayó la lluvia torrencial que se vio llegar desde el Monte Carmelo.
“El santo matrimonio como Iglesia doméstica donde en realidad el mejor vino es el amor auténtico y fiel en un hogar que participe de la gloria de Jesús y el misterio pascual”
Nuestra segunda lectura nos recuerda el día de Pentecostés, en qué en vez de la lluvia, Dios hizo llegar de manera torrencial, al Espíritu Santo sobre los Apóstoles que había permanecido fieles a Jesucristo, estando con ellos también la María Santísima, la madre de Jesús, ahora como madre de la Iglesia que nace con el don del Espíritu. Nuestro Evangelio nos recuerda las Bodas de Caná, donde por intervención de María, Jesús convierte el agua en vino, el vino mejor, para apoyar la fiesta que acompaña el santo matrimonio, por donde nace una nueva familia, como Iglesia doméstica donde en realidad el vino mejor es el amor auténtico y fiel en un hogar que participe de la gloria de Jesús y el misterio pascual.
“Las bendiciones divinas están ligadas al culto auténtico, y no a cualquier religión”.
La Solemnidad de la Virgen del Carmen, entonces, nos enseña que las bendiciones divinas están ligadas al culto auténtico, y no a cualquier religión. Y el culto en Espíritu y en Verdad, que Jesús había señalado a la mujer samaritana en el pozo de Jacob, es el de la Iglesia nacida en Pentecostés con la Virgen Santísima y los Apóstoles que había recibido el mandato misionero de hacer discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, e instruyéndolos a cumplir con las enseñanzas de nuestro Señor Jesucristo.
Ayer vi por el Facebook que el Cabildo Indígena Chiquitano había enviado una carta el 7 de julio al señor alcalde en que piden trasladar al “Churrasco Popular” de la Plaza Principal a otro lugar ya que “consideramos una falta de respeto al espacio ceremonial de las tradiciones como son los actos litúrgicos, Cortesía del Cabildo, procesión del pueblo devoto, autoridades civiles y eclesiásticos; desluciendo la Gran Solemnidad de nuestra Fiesta Patronal. Quiero aclarar que no fui consultado sobre este pedido, recién enterándome ayer, pero me parece acertado por los motivos indicados en la carta.
“Y si bien, no todos son católicos, y hay muchos chiquitanos de otro lado como yo, la acogida del uno supone el respeto del otro, y viceversa”.
Por un lado, nadie se opone al Churrasco Popular como tal. Más bien, pienso que debería empezar con una bendición, pues entre las costumbres chiquitanas está la bendición de la comida en la Fiesta Patronal, y si la Virgen María abogó para el vino en las Bodas de Caná, también se alegra con nuestro pueblo al celebrar la fiesta con una sana alegría, donde el vino mejor y el Espíritu Santo se combinan para que la vida del pueblo esté bendecido de manera permanente por los auxilios divinos, tanto la lluvia que hace florecer nuestros sembradíos y sostiene nuestra ganadería, como la Palabra de Dios que nos oriente para el buen camino y el Espíritu de Dios que nos ayude a convivir como hermanas y hermanos en Cristo. Y si bien, no todos son católicos, y hay muchos chiquitanos de otro lado como yo, la acogida del uno supone el respeto del otro, y viceversa; y la bendición de todos, supone el Santo Temor de Dios, en sintonía con la Virgen Madre de Dios.
“Las sequías materiales y espirituales son la consecuencia de alejarnos del Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo y de faltar respeto a su Madre santísima”.
El mismo principio vale para toda Bolivia. Si bien es un país pluricultural, y hasta con diversidad de cultos, nosotros, como privilegiados de conocer a Cristo Jesús y a la Virgen Santísima, y de haber recibido el don del Espíritu Santo, con el mandato misionero, hacemos un favor a la población al proclamar que las bendiciones que busca nuestro pueblo se multiplicarán en la medida que participe del verdadero culto en Espíritu y en Verdad, y las sequías materiales y espirituales son la consecuencia de alejarnos del Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo, y de faltar respeto a su Madre santísima.
“Si las Fuerzas Armadas son capaces de invocar a Nuestra Señora del Carmen, madre de Jesús y madre nuestra, como Generala y Santa Patrona, no es para derramar sangre, siendo la violencia el vino agrío, el vino peor”.
Al mismo tiempo, si las Fuerzas Armadas son capaces de invocar a Nuestra Señora del Carmen, madre de Jesús y madre nuestra, como Generala y Santo Patrono, no es para derramar sangre, siendo la violencia el vino agrío, el vino peor. La invocamos para que nunca hará falta el uso de las armas, que comprueban que todavía necesitamos aprender mucho para vivir y convivir como hermanos, y que esto pasa por tener a Jesús como hermano, a María como Madre y a Dios como Padre.
“Que por medio de Jesús todos podamos disfrutar del vino mejor y festejar la vida en abundancia que ofrece a sus discípulos y a toda persona de buena voluntad”.
Así al festejar nuestras fiestas, invoquemos a la Santísima Virgen María, Nuestra Señora del Carmen, para que por medio de Jesús todos podamos disfrutar del vino mejor y festejar la vida en abundancia que ofrece a sus discípulos y a toda persona de buena voluntad.


