“María es el pequeño signo que muestra una historia distinta”.
“María es el signo de la humanidad nueva que la llevará a una vida distinta”.
“La presencia de María con los Apóstoles es la que los tiene reunidos”.
“Entorno a María se hace unidad, se hace comunidad”.
“La comunidad está reunida en torno a María que es la mamá de Jesús”.
“María, ciertamente no es Dios, pero María es la intercesora, pide a Dios por nosotros”.
¿Quién evangelizó México? No fueron los frailes, ni los catequistas, ha sido esta presencia de María
“El Pueblo de Israel se regía con los mandamientos, pero su manera de observar los mandamientos no daba importancia al encuentro con Dios”.
Los mandamientos: “En vez de ayudar, a vivir en relación con Dios, eran solo normas que había que respetar por tradición, no importaba Dios.
En Canaán: “La tinaja vacía se llena de un vino nuevo para la fiesta con una actitud nueva que busque una relación verdadera, sincera de amor”.
“La boda de Canaán es mucho más que un simple relato de una boda es la boda de hecho entre la humanidad y Dios y quien invita a entrar en la boda es María”,
“Tenerla como patrona es aceptar esta invitación, entren a la boda con Dios”
Homilía de Mons. Eugenio Coter
Obispo del Vicariato Apostólico de Pando
Presidente de la Comisión Episcopal de Comunicación
16 de junio de 2023.
Link para escuchar la Homilía de Mons. Eugenio Coter
“María es el pequeño signo que muestra una historia distinta”.
Para reflexionar un momento en la fiesta de hoy día, recojo las 3 lecturas. La primera, el signo siempre en la fiesta de María, especialmente se pone este signo que hemos escuchado en el primer libro de Reyes, signo de esta pequeña nube que sube del mar, es el signo para el profeta Elías, que finalmente se abrirá el cielo y retornará la lluvia después de 3 años de sequía que fue en el Antiguo Testamento lo que provocó el pecado de Israel, de que hasta la naturaleza perdió su fertilidad por el pecado de las personas. Interesante esta imagen, pero María es el pequeño signo que muestra una historia distinta, en el Antiguo Testamento, la figura de María como promesa de una humanidad nueva, es algo grande, lindo que aparece.
“María es el signo de la humanidad nueva que la llevará a una vida distinta”.
Entonces la primera lectura de hoy nos dice esto: fíjate que María es el signo de la humanidad nueva, es esta pequeña nube que frente a la sequía parece que no nos sirve de nada, en realidad es la que empieza una humanidad nueva que la llevará a una vida distinta.
“La presencia de María con los Apóstoles es la que los tiene reunidos”.
La segunda lectura que hemos escuchado es la última aparición de María en la biblia, ella con las mujeres después de la asunción de Jesús al cielo, está en el cenáculo, donde Jesús ha celebrado la última cena. Está reunida con los apóstoles y los discípulos, no solo los apóstoles, esta reunida con las mujeres, es la última vez que aparece la figura de María en el cenáculo, es interesante porque Lucas, en los Hechos de los Apóstoles, subraya esta presencia de María con los Apóstoles y es esta presencia que los tiene reunidos.
“Entorno a María se hace unidad, se hace comunidad”.
Entorno a María se hace unidad, entorno a María se hace comunidad, como cuando todos lo hemos experimentado, como cuando estaba mamá en la casa, bien que mal también los hijos a veces están medio peleados, pero tienden a reunirse. Cuando ya no hay la mamá, cuando está en el cielo, ya se reúnen con más dificultad, ¿Verdad? Así es la comunidad cristiana, María es esta presencia que atrae, que cataliza, que reúne y mantiene reunida a la comunidad, a la espera del Espíritu Santo, a la espera de la presencia viva de Dios.
“La comunidad está reunida en torno a María que es la mamá de Jesús”.
Esta es la imagen de María en los Hechos de los Apóstoles, es la comunidad reunida en torno a ella que es la Mamá de Jesús y a Pedro, porque una vez más subraya Lucas, cuando llegaron a la ciudad, subieron a la sala donde solía reunirse, eran Pedro, Juan y Santiago. Entonces Pedro es la figura de referencia, pero al lado de Pedro con los apóstoles hay la figura de María. María que es en la comunidad la que se destaca por el rol especial.
“María, ciertamente no es Dios, pero María es la intercesora, pide a Dios por nosotros”.
Y esto, valga la reflexión, a nosotros que a nuestra manera de vivir y de ser María, ciertamente no es Dios, pero María es la intercesora, la que intercede, la que pide para nosotros a Dios, esta es la figura que ayuda a la comunidad a estar reunida.
¿Quién evangelizó México? No fueron los frailes, ni los catequistas, ha sido esta presencia de María
Pienso a la historia de evangelización, ejemplo de México, cuando era todo cristiano, México sabemos que es mucho más grande que Bolivia. Cuando México era todo cristiano ya, no había más de 100 frailes, ¿quién ha evangelizado México? No fueron los frailes, no fueron los catequistas, ha sido esta presencia de María que reúne este México complejo y difícil. Desde siempre pensamos en los mártires de la Cristiada, pero en torno a la figura de María hay esta presencia de la comunidad que se reúne.
“El Pueblo de Israel se regía con los mandamientos, pero su manera de observar los mandamientos no daba importancia al encuentro con Dios”.
Lucas en los Hechos de los Apóstoles, nos pone esta presencia y el Evangelio, Evangelio interesante, nosotros siempre la consideramos sencillamente como el hecho de un milagro. El evangelista Juan es el teólogo, es él que a través de los Hechos nos señala cosas, por ej.: ¿Cuántas tinajas hay? 6. Las tinajas eran para el vino, 6 es el número de Israel, 12 son las tribus de Israel, es el 6 por 2, es el Pueblo de Dios, todavía no perfecto. Serían 3 veces 6 en vez del 6 es el número de Israel y 6 son las tinajas que están ahí, pero la visión, las tinajas están vacías, 600 litros de vino, en una fiesta que se ha vaciado en el primer día. Difícil, es una imagen simbólica que ha quedado la tinaja el contenedor, pero ya no hay el vino adentro, es lo que dice Jesús a los escribas y fariseos, ustedes han hecho de la experiencia de la fe y del decálogo que enseñaba el camino a Dios lo han hecho hacer una estructura, pero en realidad por la manera en que observan los mandamientos es una estructura vacía, las 6 tinajas de piedra son este contenedor que, por la experiencia de la fe han dejado vacía. La imagen del antiguo testamento, el Pueblo de Israel se regía con los mandamientos, pero su manera de observar los mandamientos no daba importancia al encuentro con Dios.
Los mandamientos: “En vez de ayudar, a vivir en relación con Dios, eran solo normas que había que respetar por tradición, no importaba Dios.
Entonces era como tinajas que tenían que ser llenas de vino y estaban vacías. La ley se había vuelto en el contenedor externo sin el corazón y en vez de ayudar, los mandamientos, a vivir en relación con Dios, eran solo normas que había que respetar por tradición, no importaba Dios. Esas 6 tinajas vacías, y ahí la intervención de María, interesante, Juan que es este teólogo que escribe, por último, probablemente treinta años después que María se murió, la pone como la que invita Jesús a entrar en acción. Le invita a entrar a Jesús en Acción y Jesús le responde. “No ha llegado mi hora”. Ahí no es cuestión de relojes ¿Cuándo Jesús dirá: “ha llegado la hora”? Lo dirá en la última cena, cuando dice “habiendo llegado su hora”, se levantó de la mesa se puso el mandil y empezó a lavar los pies. Aquí dice no ha llegado mi hora, estamos a las 6.
“En las bodas de Canaán, María incita a entrar en el tiempo de la unidad con Dios, Jesús es el que permitirá este encuentro de amor con Dios”.
Juan en el evangelio cuenta 6 milagros, 6 encuentros con Jesús, el 7mo es la pasión y lo introduce diciendo: “habiendo llegado su hora” eso es lo nuevo. Detrás de este relato hay mucho más que una boda, hay una boda sí, pero es la boda de la humanidad con Dios. Y María, es la que incita, es la que invita a entrar en el tiempo de la boda, en el tiempo de la unidad con Dios, la hora de Jesús es el 7mo. milagro, el 7mo encuentro con Jesús que completa las 6 tinajas que se han llenado de vino, porque Jesús es el que permitirá este encuentro de amor con Dios.
En Canaán: “La tinaja vacía se llena de un vino nuevo para la fiesta con una actitud nueva que busque una relación verdadera, sincera de amor”.
Séptimo milagro, o séptimo hecho-signo: la pasión y muerte de Jesús. Y es el momento de la hora: María pide adelantarlo, no puede adelantarlo Jesús, pero sí adelanta el signo, el agua. La tinaja vacía se llena de un vino nuevo para la fiesta, quiere decir que la manera de vivir la fe hecha de respetar cosas externas sin meterle corazón es superado ahora por Jesús por un empujón de María que le dice métete igualmente, para que la comunidad pueda entender que se puede volver a la fiesta, se trata de que estas normas y estas leyes que respetan formalmente la supere metiéndole una actitud nueva que busque una relación verdadera, sincera de amor.
“La boda de Canaán es mucho mas que un simple relato de una boda es la boda de hecho entre la humanidad y Dios y quien invita a entrar ya en la boda es María”,
Este es el milagro de Canaán, este es el milagro, es el signo que María pide a Jesús adelantarlo, para la comunidad por que ya empieza la fiesta, porque ya es verdad que la hora no ha llegado, pero la boda ha empezado, esto es el Evangelio que escuchamos, es mucho más que un simple relato de una boda, es la boda de hecho entre la humanidad y Dios y quién invita a entrar ya en la boda es María, la comunidad la descubrirá entonces como la que invita a entrar. Es el Signo, maría es la mujer que entró en esta fiesta de boda e invita a nosotros a hacer lo mismo, a entrar en esta fiesta de boda con Dios, desde ahí volvemos a leer entonces nuestra realidad con una luz nueva, hagan lo que Él les diga, es la invitación a la boda que María nos pone adelante para que entremos en esta fiesta con Jesús en esta boda con Dios en nuestra vida.
Tenerla como patrona es aceptar esta invitación, entren a la boda con Dios.


