Tarija

50 años de Sacerdocio de Mons. Javier del Rio

El Obispo de Tarija compartió con el Presbiterio de su Diócesis toda la experiencia de 50 años de sacerdocio, resaltando su servicio a los más pobres, la obediencia a Dios, el ministerio sacerdotal entregado a la Eucaristía y a la misericordia en el Sacramento de la Reconciliación, su encuentro con Jesús a través de la oración y el gozo de ser sacerdote elegido por Dios.

Javier del Río nació en Palencia el 22 de enero de 1942, fue el tercero de ocho hermanos, ingreso al Seminario Menor de los sacerdotes Jesuitas a los 9 años de edad, llevado por su padre, Antonio del Río, quién estaba seguro de que todos sus hijos tenían vocación de servicio a Dios y a la Iglesia.

A la edad de 11 años, su hermano Rafa quien estudiaba en el Seminario Menor Diocesano le propuso cambiarse a ese seminario y Javier aceptó para estar junto a su hermano y sus amigos.

A los 23 años fue ordenado sacerdote con permiso de la Santa Sede, el 29 de junio de 1965 en Palencia – España.

En Palencia según contó el ahora Obispo de Tarija, existía riqueza de vocaciones llegando a ser entre 150 y 200 sacerdotes en una población aproximada de 70 mil habitantes. Este hecho lo llevo a pensar en la posibilidad de servir en otro continente como misionero, pero Dios le presentaría otros caminos y postergaría este deseo por muchos años.

Después de un tiempo de ser ordenado, su mayor gozo como sacerdote lo encontró cuando fue nombrado párroco de la Parroquia de Dueñas en Palencia, allí sirvió durante 9 años aprendiendo a ser un verdadero padre sin caer en la soberbia y el paternalismo, como él mismo lo destaca.

Entre 1976 y 1978 estudio Liturgia en el Pontificio Ateneo de San Anselmo, de Roma allí descubrió la oración con la liturgia de las horas que práctica desde ese entonces y la ofrece por su Iglesia, “estoy orando en nombre de la Iglesia y para la Iglesia” sostuvo.

Sobre la oración Mons. Javier, recuerda que su madre, Gregoria Sendino, rezaba con frecuencia el Rosario y los hijos y nietos le pedían rezara un rosario por cada uno de ellos. Al morir su madre fue cuando Mons. Javier reflexionó junto a la familia de la importancia que significo que ella cumpliera con estas peticiones de oración, “de cuantos peligros y de cuantos males nos ha liberado la oración constante de nuestra madre”, expresó.

A los 25 años de sacerdocio se planteó nuevamente el poder salir hacia América, en un clima de oración en un retiro ignaciano de cuatro semanas, salió para encontrar lo que Dios quería. Y Dios hablo para decirle con toda claridad que le llamaba a servir en América, “vi claramente que el Señor me pedía que viniese para acá”, recordó.

Aunque la decisión estaría tomada, tendría que responder a su inquietud, ponerse al servicio de los más pobres ¿pero, dónde?… fue entonces que en 1993 por decisión propia marcha como misionero a la Arquidiócesis de Santa Cruz de la Sierra, donde trabaja junto al Obispo Emérito de Palencia, Mons. Nicolás Castellanos Franco, en la parroquia del Plan 3000.

“Yo quería trabajar en favor de la gente más necesitada” cuenta Mons. Javier, así fue por un poco más de dos años hasta que el Cardenal Julio Terrazas, pidió su colaboración como sacerdote diocesano en la Iglesia y cumplió con obediencia lo que Dios le pedía a través de sus autoridades eclesiales, “tuve que cambiar el chip y ponerme el servicio del Obispo” dijo Mons. Javier a los sacerdotes de Tarija haciéndoles notar que en el camino del sacerdocio el “Sí” no es sólo a un principio, sino más bien es un “sí ” que se renueva y a lo largo de la vida se va haciendo visible lo que Dios pide, “la vocación se va renovando cada día y actualizado a través de la historia” expresó.

“Jesús elige a quien él quiere”

Antes de ser nombrado Obispo de Tarija el año 2006, Mons. Javier del Rio, sirvió como Vicario en una parroquia del Plan 3000, luego fue Director Espiritual en el Seminario Mayor San Lorenzo, moderador de la comisión responsable de organizar y conducir el Segundo Sínodo de la Santa Cruz. Actuó como Vicario General entre 1977 y 2003, fue Rector de la Basílica Catedral de Santa Cruz desde 2003 y moderador del Consejo Presbiteral. El 10 de enero del 2006 fue nombrado Obispo de la Diócesis de Tarija por el Papa Benedicto XVI y se Consagro Obispo el 30 de marzo de ese mismo año.

“Esa mirada de Dios sobre nosotros, no por ser más pecadores o mejores”, piensa el Obispo “El Señor pone sus ojos porque Él ha querido y con predilección especial por el más pobres”.

El Obispo manifestó sentirse contento leyendo su historia y feliz de ver como Dios dirige su camino.

Mons. Javier pidió a los sacerdotes descubrir los caminos de Dios en fidelidad y obediencia, “descubrir la mano de Dios en nuestra historia personal, si nosotros estamos atentos y lo buscamos… estoy contento de haberme dejado llevar en el camino de mi vida sacerdotal”, remarcó.

El sacerdote que da el Sacramento para el perdón y el Sacramento para la vida

Mons. Javier manifestó sentirse intensamente conmovido en el Sacramento de la reconciliación, porque allí es donde el sacerdote es un directo instrumento de Dios.

El Obispo pidió a los sacerdotes respetar la Eucaristía como algo sagrado “no hagamos de la Eucaristía un mero cumplimiento por una petición” con estas palabras se dirigió a sus hermanos sacerdotes, no como obispo, sino como aquel sacerdote que vive cada Eucaristía “La Eucaristía es el tesoro al servicio de la Diócesis”, recordó a los sacerdotes, y les agradeció por ponerse al servicio de Tarija “Que Dios bendiga y que el Espíritu del Señor les fortalezca siempre”. Concluyó.