Internacional

Venezuela: obispos denuncian ataques de grupos violentos

El subsecretario general de la CEV invita a los políticos a no de dejarse ganar por intereses mezquinos

(Madrid) El subsecretario general de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), monseñor Víctor Hugo Basabe ha denunciado este domingo que varios templos del país y algún religioso se han visto afectados por los focos de violencia en los últimos días.

En el programa Entre Noticias, trasmitido por Globovisión, el sacerdote ha dicho: “Tenemos iglesias que están en sectores donde la conflictividad ha sido alta y que también han sido atacadas por grupos violentos”.

En esta línea, monseñor Basabe ha recordado la difícil situación vivida en la iglesia de Santa Bárbara en Mérida: “En plena realización de la misa de imposición de cenizas, un grupo armado se presentó en el templo causando pánico, salió, hizo disparos…”

Ante esta situación, el subsecretario general de la CEV ha indicado que “Venezuela tiene la necesidad de entrar en lo que es el espíritu de la Cuaresma; de entrar en lo que es ese llamado a la conversión, al cambio de vida, al arrepentimiento, que el Señor nos está haciendo”.

Finalmente, ha realizado un llamamiento a la unidad de todos los venezolanos. Así, ha invitado a todos los ciudadanos a reflexionar desde la fe cristiana sobre “cómo podemos trabajar nosotros en función de que todos esos males que nos agobian y que nos tienen divididos sean superados”. Y ha concluido pidiendo a quienes tienen responsabilidades en el Gobierno y en la oposición que se pregunten “si están actuando en función del bien de este país” o “se están dejando ganar por la tentación y por intereses mezquinos”.

A pesar de la insistencia de la Iglesia para que cesen las hostilidades y se impulse la reconciliación a través del diálogo en Venezuela, la situación es cada vez más tensa y la violencia no deja de aumentar.

Hace ya cuatro semanas que los estudiantes comenzaron a protestar en las calles de las principales ciudades contra el Gobierno de Nicolás Maduro y, pese a la dura represión –21 muertos, más de 300 heridos y cerca de un millar de detenidos–, la movilización popular sigue en pie.

Día tras día, los estudiantes expresan el descontento de varios sectores del país provocado por la situación de inseguridad (80 muertes violentas por cada 100.000 habitantes), la escasez de alimentos básicos (leche, harina, carnes), productos esenciales (papel higiénico), la escalada de la inflación (56,2 por ciento en el 2013), la regulación de precios, el deterioro aberrante de la economía del país, la corrupción en los poderes públicos…

Los dirigentes de la oposición venezolana y los representantes estudiantiles no paran de exigir al Gobierno la libertad de los detenidos y el castigo a los culpables de la represión en las marchas.

Por su parte, el Ejecutivo afirma que las protestas forman parte de un plan para derrocar al presidente y ha aplaudido la actuación virulenta de las fuerzas del orden para contener las manifestaciones.