Internacional

Una luz para luchar contra el narcotráfico en el país

(Buenos Aires / Argentina) El obispo auxiliar de Santiago del Estero, monseñor Ariel Torrado Mosconi, se refirió a las temáticas abordadas en la 106ª Asamblea Plenaria del Conferencia Episcopal Argentina (CEA), que se desarrolla desde el lunes 4 en la localidad bonaerense de Pilar, admitió que el problema de las adicciones y el narcotráfico es “lo más grave” que ocupa la agenda de sesiones de los obispos reunidos.

“La temática de las adicciones nos ha parecido lo más grave y nos urge dar una luz para luchar contra el avance del narcotráfico en el país”, manifestó el prelado en una comunicación telefónica con Radio LV 11.

“Los obispos hemos manifestado gran preocupación con respecto al avance del narcotráfico y la situación tan terrible que está generando en nuestra juventud el hecho de las adicciones, el narcotráfico y la vulnerabilidad a la que están sometidos tantos”, expresó monseñor Torrado.

En otro tramo de la conversación, el prelado indicó que desde la Iglesia se trabaja para que las comunidades, colegios y parroquias sean ámbitos de contención de los jóvenes y que se promuevan valores espirituales y comunitarios para salvaguardar a los jóvenes.

“En nuestra tarea cotidiana vemos cómo las madres y las familias no cuentan con los medios necesarios para poder contener a sus hijos, porque muchas veces están atravesando una situación muy crítica y no tienen los elementos para contener a los jóvenes”, advirtió.

Asimismo, monseñor Torrado lamentó que muchas personas que viven en condiciones mínimas estén sometidos como “eslabón” dentro de la comercialización de las drogas: “Lo tienen prácticamente asumido como un modo de ganarse la vida y hasta de obtener el dinero necesario para mantener a su familia, sin ser conscientes a veces del daño que están haciendo, y cómo la sociedad está destruyendo a una mamá o a una familia”.

“Es un problema moral muy grave –agregó- que tiene distintos actores con una responsabilidad diversa donde hay complicidades, donde hay incumplimiento de las leyes, situaciones que la sociedad considera que hay factores de poder aún dentro de las dirigencias que no están haciendo lo suficiente para combatirlo; por ello es que merece un análisis profundo, porque son diversas situaciones las que tienen que cambiar y atender”.

Por último, el obispo alertó del “deterioro moral” que lleva a la sociedad a no cuidar de los niños y jóvenes: “Hay una visión de la situación de la libertad, cada uno es dueño de hacer lo que quiera y no se dan cuenta que los más vulnerables son los chicos y jóvenes. Ellos quedan con daños neurológicos graves que ya no tienen vuelta atrás, y todo ello en nombre de la libertad. Por ello que desde la Iglesia queremos analizar este flagelo para dar una luz y luchar contra ello”.+