Sucre

“Seamos capaces de vivir en santidad, vivir en comunión con Dios” – Monseñor Centellas

Mons. Centellas en Todos los Santos

En la homilía de Monseñor Ricardo Centellas, al inicio del mes de noviembre y día de “Todos los Santos”, llama a orar por la vida de nuestros sacerdotes y religiosas que partieron a la Casa del Padre este año y  pide también, rezar por más vocaciones para nuestra iglesia.

Tomando el pasaje de las bienaventuranzas resalta que, por la acción de Dios somos Santos y como cristianos debemos esforzarnos para vivir de acuerdo a nuestra condición. “Ser Santo es sencillamente vivir unidos a Dios, más allá de nuestras debilidades humanas y circunstancias históricas”, añadió.

Homilía de Monseñor Ricardo Centellas
Arzobispo de Sucre

“Día de Todos los Santos”

Celebramos nuestra vocación de todos los bautizados. Todos estamos llamados a vivir la santidad y no solamente estamos llamados a vivir la santidad si no somos Santos. Yo no sé si todos tenemos esta conciencia de ser Santos por nuestro bautismo, no por nuestros méritos sino por la gracia de Dios. Por la acción de Dios somos Santos y como cristianos tenemos que esforzarnos para vivir de acuerdo a nuestra condición de ser Santos. Entonces nuestra oración, nuestro esfuerzo, tiene que caminar en ese sentido. Vivir de acuerdo a nuestra naturaleza y ser Santos es sencillamente vivir unidos a Dios, estar en absoluta comunión con Dios, más allá de nuestras debilidades humanas y más allá de las circunstancias históricas que nos toca vivir. Tenemos muchos santos reconocidos en la iglesia. Ustedes conocerán Santos antiguos y nuevos: entonces vamos a pedirle a Dios que nos siga bendiciendo, que nos conceda su espíritu para que sigamos caminando y avancemos en esta nuestra vocación a la santidad. Le vamos a pedir a Dios que nos bendiga para que seamos capaces de vivir nuestra santidad que Él nos ha regalado.

El pasaje de las bienaventuranzas: felices los que tienen alma de pobres, espíritu de pobres, felices los pacientes, felices los que trabajan por la paz, felices los que tienen corazón puro, una interioridad pura… Con esto Jesús nos está mostrando cómo no aferrarnos y esclavizarnos de manera que suframos y hagamos sufrir a los demás. Pidamos al Señor que podamos tener esta libertad interior para vivir ayudando y colaborando a los demás, acompañando a los otros para que vayan creciendo. Esto nos enseña Jesús.

Cuando  nos acercamos a Dios, cuando nos dejamos llevar por el Espíritu de Dios, ahí encontramos esta vida de gratuidad, no la vida de la oferta y demanda. No esta vida de a ver cuánto me conviene acercarme a alguien o estar en un lugar para aprovecharme, o para llenar mis intereses. Todo lo contrario: la vida consiste, según este camino que nos indica Jesús, en favorecer a los otros, con todo lo que tengo y lo que soy. Es el camino de la santidad.

Jesús nos dice que el verdadero liderazgo se da cuando uno desaparece, cuando soy capaz de hacer crecer a una persona, a crecer en su desarrollo integral. Y hacerlo gratuitamente. 

Que Dios nos bendiga para que entremos en este espíritu de Jesús, un espíritu de alto humanismo. Y que todos los santos intercedan por nosotros. Que Jesús renueve nuestra vida, nuestra conciencia, para que ayudemos a los demás. Ahí está el sentido de la vida. Amén.

 

[Fuente: CENACOM]