Destacadas

Salutación por el Día de la Madre del Arzobispo de Sucre

Como hijo, teniendo presente la grata memoria de mi amada mamá, les expreso como Arzobispo de esta Iglesia mi saludo pastoral a todas las madres de este querido departamento de Chuquisaca en esta ocasión especial del día de la madre. Sepan queridas mamás, que la bendición más grande que una mujer puede recibir de Dios, es ser madre. En su maternidad manifiestan de manera más evidente el amor a Dios, de un Dios que es Padre y, como dijo el Papa Juan Pablo I, al mismo tiempo, Madre. Realmente es un don muy precioso.

Estoy consciente que muchas de ustedes madres, a pesar de esa gracia de Dios, están enfrentando situaciones dolorosas; muchas veces criando solas a sus hijos, sufriendo violencia familiar, aguantando el desprecio de sus parejas, e incluso, la indiferencia y olvido de sus hijos, también el flagelo de los escasos recursos económicos. No pierdan la esperanza, Dios está con ustedes y camina a su lado, denle y aprieten su mano.

Hago un llamado a todos los hijos e hijas a venerar a su mamá, teniendo en ella la imagen de la Virgen María y a ofrecerle, más que regalos materiales, amor, respeto, reconocimiento y una filial plegaria, y, como dice la canción, un beso, un abrazo y una flor. Estoy seguro que los pequeños gestos y actitudes de buenos hijos, llenarán siempre su corazón y al final sentirán que no han vivido en vano.

Queridas mamás les doy junto a mi cordial y sincera felicitación, la bendición de Dios Padre e invito a todas las madres a volver los ojos a María porque en ella encontramos el camino de la maternidad, de la disponibilidad a la voluntad de Dios, a la invitación maravillosa que Él les hace a ser colaboradoras de su obra creadora. Con Ella oremos diciendo: proclama mi alma la grandeza del Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador, porque ha mirado la humildad de su sierva. Porque desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada.

¡Bendiciones y felicidades queridas mamás!

Sucre, 27 de mayo de 2017

Mons. Jesús Juárez Párraga, sdb.
ARZOBISPO DE SUCRE