Un 11 de octubre de 1854 nació Adela Zamudio, escritora, maestra y luchadora social por las mujeres y es homenaje a ella que ese día cada año se conmemora el día de la mujer boliviana. En ese marco, el Centro de Promoción del Laicado “Ricardo Bacherer” CEPROLAI, en coordinación con la Carrera de Administración de empresas de la Universidad Tecnológica Boliviana UTB, desarrolló el Taller de Análisis de la Realidad “Sueños de país” con el título “Recursos humanos con perspectiva en liderazgo y valores”.
El evento, que contó con la participación de más de 70 estudiantes, se realizó con el propósito de generar un espacio de diálogo y reflexión que permita a los estudiantes de la Carrera de Administración de empresas de la UTB, conocer la importancia del liderazgo y valores en procesos de contratación dentro de la Unidad de Recursos Humanos institucionales o empresariales.
Tres mujeres fueron las encargadas de compartir con el público asistente sus experiencias, conocimientos y reflexiones a través de las ponencias “Desafíos y realidades en la gestión de Recursos Humanos” desarrollado por Pilar Cabero, “Liderazgo por competencias” una reflexión de Nataly Carrasco y “Valores profesionales, éticos y morales” una ponencia de alto nivel realizada por Teresa Rosazza.
Gloria Diaz Soto, Directora de la Carrera de Administración de Empresas de la UTB, destacó la importancia de la formación de profesionales líderes con valores y capacidad de servicio.
El trabajo humano y su dimensión social
“Hoy, principalmente, el trabajar es trabajar con otros y trabajar para otros: es un hacer algo para alguien” San Juan Pablo II instó a trabajar la justicia social y laboral.
Pilar Cabero, realizando un recorrido histórico, compartió los hitos más importantes que han llevado a considerar a los obreros, empleados especializados, capital humano en talento humano como parte de la cuarta revolución industrial del siglo XXI en un mundo tecnológico en el que se habla de inteligencia emocional, inteligencia artificial, tecnología informática, digitalización de la fabricación y el esfuerzo discrecional.
Cabero destacó la motivación, inspiración, el reconocimiento o remuneración como aspectos a ser considerados como parte de la motivación e inspiración externa, además del porqué de la acción a través de un propósito interno.
Servir o servirse de la profesión
Quien no vive para servir, no sirve para vivir, esta frase unida a la consigna de servir o servirse a través de la profesión, fueron la punta de lanza para hablar de liderazgo en la necesidad de generar nuevos líderes juveniles capaces de generar un verdadero cambio social en Bolivia.
Líderes que viven una vida en coherencia, generan confianza, tienen visión de futuro para trazar un camino y alcanzarlo, capacidad de comunicación para transmitir ideas y mensajes de forma clara y efectiva, propiciando escucha y diálogo, propician la resolución de problemas de forma eficaz, motivando, guiando y acompañando a su equipo hacía el logro de sus objetivos y crean un ambiente de trabajo positivo, propositivo y productivo. Un liderazgo por competencias.
Fuerza y virtud para vivir los valores
Bíblicamente: Valor en su significado del hebreo original es Kjáil (H2428, Concordancia Strong) y significa fuerza, sea de hombres, medios u otros recursos; virtud, fortaleza, honra, hermosura, riqueza, dignidad. Su raíz más original es ser, estar apto para amar; valentía, valiente, vigor, virtud, virtuosa, capaz. Estas características son intrínsecas para entender el tema de ética y valores profesionales que compartió con gran maestría Teresa Rosazza.
La expositora destacó la responsabilidad, justicia, empatía, perdón, gratitud, libertad, humildad, honradez, respeto, solidaridad, honestidad, transparencia, verdad e igualdad como valores fundamentales a ser cultivados en el entorno de la formación profesional.
Los valores, destacó Rosazza, derivan de los principios éticos universales. Su objetivo es guiar a las personas a obrar correctamente, de forma individual y colectiva.
Los valores como brújula que guía el accionar de una empresa, afirmó Teresa Rosazza representan su enfoque, identidad y cultura. Generan credibilidad, organización y baja rotación de personal. Entre ellos destaca el compromiso, la responsabilidad social empresarial, el profesionalismo, la honestidad, transparencia, pasión, confianza y justicia.
Seamos como gotas de agua que taladran la piedra no por su fuerza sino por su constancia.


