Santa Cruz

Reaparece el cardenal y trae ‘‘esperanza y vida’’

Los fieles católicos celebraron ayer la fiesta de Corpus Christi con una alegría especial: la reaparición del cardenal Julio Terrazas, después de más de un mes de ausencia en actos públicos debido a su recuperación. Vestido con una casulla roja, un poco más delgado, pero con la voz siempre firme, Terrazas se dirigió al pueblo cruceño desde el estadio Tahuichi Aguilera y compartió “tres lecciones de vida y de esperanza”.

El purpurado de Bolivia sorprendió a los feligreses que se dieron cita en el campo deportivo, que sirvió de escenario de la celebración dedicada a la eucaristía, que fue matizada con coreografías a cargo de jóvenes, vestidos con coloridos trajes.

El convaleciente cardenal no estuvo en el altar principal, pero desde su lugar, en un extremo del estadio, se dirigió a los fieles, que al escucharlo estallaron en aplausos.

En su intervención lo primero que pidió fue entonar la canción Canta, canta pueblo de Dios y la gente lo siguió. Luego compartió su primera lección, de llevar el mensaje de Cristo con alegría y esperanza a todos los rincones: “Con esa alegría que nos invita el papa Francisco, traigo la buena noticia: hacer de la persona de Cristo no un mensaje de amargados, sino de gente que se siente feliz, que siente que el Señor lo llama, no para estar mirando un partido de fútbol solamente, sino para salir a las calles, a las casas, a las escuelas, a los hospitales para llevar la única esperanza que no defrauda”, dijo. Con la humildad que lo caracteriza pidió perdón si hablaba como un profesor, que “es capaz de convertir la inteligencia de los alumnos no en un receptáculo de mentiras, sino en una fuente de vida”.

El segundo mensaje que quiso compartir fue el que el papa recuerda a los cardenales en la ordenación: “El rojo (de la casulla) significa entregar la sangre, morir por Cristo y por la Iglesia”, sostuvo. Y acotó que él usó el rojo porque está de fiesta.

El prelado prosiguió con la que llamó su tercera lección: “que la Iglesia siempre cuida de sus hermanos”. Confesó que eso sintió durante su recuperación. 

Por último dijo sentirse contento porque desde el lugar en que se encontraba pudo ver de cerca la entrega y el entusiasmo de su pueblo, agregando que “un pueblo que tiene entusiasmo no teme a la muerte ni a ningún sepulcro que pueden inventar los soberbios de este mundo”.
Por su parte, el arzobispo Sergio Gualberti, en su sermón, destacó que la eucaristía es sinónimo de caridad.

Un adelanto de la visita papal
Esta celebración fue dedicada al papa Francisco y también sirvió para poner a prueba la logística y seguridad que se tiene previsto ejecutar durante la visita del santo padre. Se vio a voluntarios de la Cruz Verde, bomberos y policías dentro y fuera del estadio