La Paz

PUNA, celebra 25 años de un caminar de fe y servicio

No en vano dicen que se hace camino al andar, asumir el reto implica esfuerzo, compromiso y entrega. El 15 de agosto de 1994 el padre Miguel Guillganon decide emprender ese caminar asumiendo la dirección de la Pastoral Universitaria Arquidiocesana de La Paz, PUNA con apoyo de la hermana Juana Mury.
Han pasado 25 años y la PUNA celebró sus bodas de plata, agradeciendo a Dios por los logros de su vida institucional, a través de una Eucarístia que fue presidida por el padre Alfonso Lopez, en la Basílica Menor de María Auxiliadora. Durante su homilia, el mencionado sacerdote, instó a los asistentes a ser testigos de la fe y llevar la buena noticia a los compañeros de universidad,  en un esfuerzo conjunto.
Nuevas miradas y desafíos de la juventud actual, representan un nuevo reto para la PUNA. No se puede dejar de lado a Dios, tiene que existir una ciencia dialogante con la fe, afirmó la Directora de la PUNA, Erika Aldunate, quien rememoró el paso de sus fundadores destacando el importante legado de trabajo y compromiso social, con basé en los principios éticos y morales para la construcción de una nueva sociedad, más humana e incluyente a partir de una mirada desde la fe.
Sean fermento, sal de la tierra y luz del mundo sostuvo, por su parte, el Padre Sandro Aranda en un acto significativo que congregó a un numeroso grupo de universitarios ex integrantes de la PUNA, colaboradores y amigos de la institución.
El equipo multidisciplinario de la PUNA, conformado por Nieves González, Alfonso Lopez, Victor Alacoma y Jenny Torrez, con apoyo del Centro de Promoción del Laicado “Ricardo Bacherer” desarrolla sus actividades en tres áreas de trabajo: Voluntariado Social, Formación Humano-Cristiana y Sociopolítica.
Pasar por la vida nadando contra la corriente, en un mundo cada vez más globalizado y materialista, parece contraproducente, pero solo así se dejan huellas que perduran en el tiempo y animan a las nuevas generaciones a continuar transformando realidades, tocando vidas y señalando el camino para la construcción de la civilización del amor.