Análisis

Postulados y objetivos de los trabajadores

En tiempos preelectorales como los que está viviendo Bolivia, uno de los temas centrales debe ser, planes y planteamientos sobre la creación de empleos.

La historia de las luchas de los trabajadores en el mundo, ha girado desde sus inicios, en las reivindicaciones sociales y salariales, lo que ha englobado mejores condiciones de trabajo y una mejor calidad de vida junto a las de sus familiares.

Una de las conquistas más importantes que se inscribe en la lucha de los trabajadores ha sido “la jornada de 8 horas para el trabajo, ocho horas para el sueño y ocho horas para la casa”. Este postulado sin embargo, no fue sencillo de lograr y los movimientos de trabajadores organizados en agrupaciones y luego en sindicatos, tuvieron que luchar arduamente mediante medidas de protesta que devinieron en mártires, es decir, en proletarios que ofrendaron sus vidas para lograr las conquistas de las cuales millones de trabajadores las ejercitan ahora.

Hay quienes dicen que las reivindicaciones de los trabajadores no terminan con momentos de la historia de las luchas sindicales, sino por el contrario, prosiguen hasta obtener otros logros que hoy se inscriben en situaciones que están de acuerdo a la realidad de cada uno de los países. Sin embargo, también han surgido modos de pensar y de actuar en que los trabajadores y los sindicatos se convierten en parte importante de las empresas para preservarlas y aumentar el factor de la producción en esfuerzos conjuntos, porque consideran que ello será de beneficio para los mismos trabajadores.

Pero al margen de los postulados de los trabajadores y de las luchas sindicales, métodos de acción y estrategias, no se puede desconocer que en los tiempos actuales, uno de los objetivos tan importantes como el justo salario, es el trabajo, es decir, la creación de puestos laborales que brinde a la gente la oportunidad de una actividad digna y amparada por las leyes sociales en vigencia. Puede ser que las normas legales, en un país, como el nuestro, por ejemplo, sean de avanzada y que muchas de ellas, tienden en justicia, a beneficiar a los trabajadores, más que al sector empleador, pero lo cierto es que sin fuentes de trabajo, las mejores leyes sociales y laborales quedan en una especie de entelequia y en el mejor de los casos en los archivos.

De tal modo, que una de las aspiraciones básicas de las personas es conseguir un trabajo, mucho más en un ámbito de enorme competencia y cuando las expectativas de generación de empleos no están de acuerdo con la realidad que arroja cada año a miles de jóvenes como potenciales trabajadores en diferentes disciplinas y oficios. La cara opuesta del empleo es el desempleo, o sea el paro forzoso e involuntario en el que se encuentran cada vez más miles de personas y que como escapatoria a dicha realidad, optan unas veces, por el empleo informal, por actividades ajenas a sus profesiones o habilidades y en el peor de los extremos por la delincuencia.

En tiempos preelectorales, como los que está viviendo Bolivia, uno de los temas centrales de las propuestas a los electores, debe ser precisamente los planes y programas que tienen los candidatos que aspiran a ser presidentes, sobre la creación de empleos, las métodos para llegar a este objetivo y desde luego las inversiones que pretenden realizar para generar más fuentes de trabajo, que como se ha dicho, tienen que brindar, estabilidad, seguridad social y todos los beneficios que otorga la ley.