Sucre

Por semana 50 colegiales ebrios van a la Defensoría en Sucre

SON DETENIDOS MOMENTÁNEAMENTE EN EL ALBERGUE

CENTRO: Desde hace dos años, en Sucre se anunció la construcción de un centro de acogida, sin embargo hasta ahora no se concretó, incumpliéndose la Ley 548.

Un promedio de 50 adolescentes por semana llegan al albergue transitorio de las Defensorías de la Niñez y Adolescencia en estado de ebriedad, que ha quedado pequeño para acogerlos, por esta razón se hace necesaria la construcción de un centro de acogida para que los adolescentes con problemas de conducta reciban terapia psicosocial en cumplimiento de la Ley 548 Código Niña, Niño y Adolescente.

La coordinadora de las Defensorías, Verónica Berríos, informó que a partir del jueves, viernes, sábado y domingo, la Policía traslada a adolescentes en estado de ebriedad.

Por semana llega un promedio de 50 adolescentes ebrios, sin embargo este número se incrementa en fechas festivas o fines de semana.

Por ejemplo, hace 15 días, en un trabajo conjunto de la Policía, el Ministerio Público y las Defensorías se detuvo a 200 personas en una fiesta clandestina en el poblado de Totacoa; mientras que el pasado sábado, en Villa Armonía, 59 colegiales también fueron trasladados al albergue transitorio de las Defensorías.

A decir de Berríos, los adolescentes con problemas de conducta deben recibir apoyo psicológico y en otros casos ser internados por un tiempo en un centro de acogida en cumplimiento a la Ley 548 Código Niña, Niño y Adolescente, pero en Sucre no hay una infraestructura con esas características, sólo existen los centros para adolescentes infractores a la ley.

“Debemos coordinar con la Gobernación y la Alcaldía para que se construya un centro de acogida con personal multidisciplinario que rehabilite a los adolescentes con problemas de conducta para nuevamente reinsertarlos a la sociedad”, manifestó.

NO HAY CONTROL

Según Berríos, la causa para que los adolescentes tengan mala conducta, fuguen de sus domicilios, consuman bebidas alcohólicas y sustancias controladas es la pérdida de control de los padres o la sobreprotección.

“La frase que siempre escuchamos cuando los padres vienen a recoger a sus hijos es ‘ya no me hace caso mi hijo’, eso se debe a que perdieron el control sobre ellos”, acotó Berríos.