Santa Cruz

PONER LOS CARISMAS AL SERVICIO DEL PUEBLO, CARDENAL JULIO EN SU ENCUENTRO CON LA VIDA CONSAGRADA E INSTITUTOS SECULARES

Poco más de 250 religiosas y  religiosos se dieron cita la tarde de este domingo 9 de septiembre en el Coliseo del Colegio Uboldi para celebrar con el Cardenal Julio Terrazas sus 50 años de vida sacerdotal.

La Hermana Teresiña Fachini, presidente de la Conferencia de Religiosos de Santa Cruz, aseguró que la presencia de tantos consagrados buscó “Agradecer por la dedicación incansable del Cardenal Julio en busca de concretizar el reino de Dios aquí y ahora”.

En la oración destacaron tres virtudes que el Cardenal cultivó durante estos años de sacerdocio, tales como: La fraternidad, la oración y el empeño por la misión.

Uno de los momentos más enriquecedores y también entretenidos de la tarde fue el diálogo que sostuvo el Cardenal con jóvenes y señoritas postulantes en etapa de formación, allí el Cardenal a tiempo que respondió varias preguntas sobre la vocación y la espiritualidad, se mostró muy cómodo y no reparó en bromas que varias veces provocaron el aplauso de los presentes.

Al referirse a la oración en la vida de los consagrados, el Prelado dijo que si bien la oración comunitaria es importante y puede ser parte de los carismas de cada congregación, es indispensable que no se descuide la oración personal con Dios para alimentar una espiritualidad más viva.

También le  preguntaron cómo vive la dimensión profética en su vida a lo que el Cardenal respondió que no se trata de un trabajo que uno lo hace pro propio gusto sino que es una vocación (llamado del Señor) y subrayó que no se aprende profetismo en la literatura sino que “es el pueblo quien te inspira” indicó.

Más adelante recordó a toda la vida consagrada e Institutos Seculares que forman parte del pueblo de Dios al cual deben servir con sus diferente carismas, insistió en la necesidad de “Decirle  al pueblo de Dios que es posible seguir adelante, que no dejemos al maestro y que nos convirtámonos cada día más en sus discípulos auténticos y verdaderos”.

“Debemos mirar constantemente a nuestra gente para escuchar sus palabras y conformarlas con las Palabras de Cristo y no debemos decir nada que no sirva para la liberación del pueblo, pero una liberación integral, no meramente sociológica ni meramente espiritualista” dijo el prelado.

A tiempo de agradecer todas las muestras de cariño, el Cardenal  Terrazas quiso “Hacer un llamado a los consagrados y consagradas para que sigan siendo ese testimonio viviente que diga con claridad a la sociedad que quiere cambiar cuál es el cambio que nosotros deseamos para nuestro pueblo, no cualquier cambio ni a cualquier precio sino el cambio que nos pide el Señor de la vida” señaló.

Para finalizar el encuentro se realizó un brindis  acompañado de diferentes masitas traídas por cada congregación para compartir. Al parecer no quedó nadie sin saludar al Cardenal pues Él mismo se mostró entusiasta de conversar con todos y todas.