Análisis

Paulovich: Yatiris viajan a New York

Mi comunicación con los yatiris (léase brujos andinos) es permanente, como es la de lo nuestro Mandatario Vitalicio, para no hablar de nuestro canciller David Choquehuanca (Choky para sus íntimos) que le consulta todos los días si las piedras que él acaricia son hembras o machos.

Todo esto viene a cuento de la noticia que me comunico mi infatigable corresponsal en la Casa de Gobierno cuando me informó en pasados días del viaje a New York de una “nutrida delegación” boliviana a la sede de las Naciones Unidas que inició su Asamblea General.

Muchos lectores me preguntarán qué tienen que ver los yatiris con el nuevo periodo de sesiones de la ONU… Interrogante que también formulé a la cholita periodista, quien absolvió mi pregunta con su natural desenfado: “Debe saber, jefecito, que en nuestro país y no solamente bajo el signo monárquico que hoy vivimos, sino también durante algunos gobiernos anteriores, siempre se consultó con los yatiris, los más importantes asuntos de gobierno”.

Esta revelación de mi comadre Macacha me dejó pasmado, sobre todo el saber que un presidente serio e ilustrado, como el doctor Víctor Paz Estensoro, consultaba sus medidas más importantes con nuestros sabios yatiris.

Como el tema resultaba fascinante para un creyente católico como yo, pedí a la cholita periodista que continuase con su información acerca del viaje del algunos yatiris a la Asamblea General de las Naciones Unidas, respondiendo muy suelta de cuerpo que nuestros amigos yatiris Caliman, Mandrake y Titirico viajaron ya a New York acompañando al mandatario Evo, a Choky y otros altos funcionarios estatales.

Sin convencerme aún de la noticia, pregunté a la cholita reportera si ella había conseguido averiguar qué misiones precisas deberían cumplir los yatiris mencionados en su estancia en New York, pero la cholita se hizo de rogar argumentando que ella se halla obligada a cumplir con el secreto profesional que deberían guardar los profesionales del periodismo.

Después de bastante tiempo de forcejeos argumentales, ella me hizo saber que nuestros yatiris desplegaban sus artes ocultas para lograr que la actual presidenta de Chile, la doctora Michelle Bachelet vuelva a casarse para así dulcificar su carácter, hasta ahora inflexible ante las demandas bolivianas del “mar ido”.

Hábil y tenaz trabajo deberían desarrollar nuestros yatiris Caliman, Mandrake y Titirico, apoyados desde Bolivia por sus amigos Macacha y su compadre, quien le debe mucho dinero y le ha repetido muchas veces que “no hay plazo que no se cumpla, ni deuda que no se pague”, adagios que también recordamos a nuestros vecinos chilenos.