Análisis

Paulovich: Subsidio de lactancia para el MAS

¡¡¡Viva el bono de asistencia materno-infantil, Viva la mamadera estatal, Viva Evito y Alvarín!!!

En medio de este mundillo de ficción que vivimos para poder sobrevivir, mis lectores saben que la cholita cochabambina que me ayuda a sobrevivir no existe y que la poderosa motocicleta “Harley Davidson” con la que recorro los caminos nacionales aún no ha sido fabricada, pero los sueños son tan necesarios para seguir viviendo que ahora son ellos mis compañeros insustituibles.

Mi reportera cochalita luego de cumplir su jornada habitual de trabajo en la casa de gobierno, vino más alegre que otros días y me contó entre risotadas jacarandosas que los encargados administrativos del oficialismo del Movimiento Al Socialismo (MAS) le solicitaron su “contribución voluntaria” para el referendo de febrero que determinará la prórroga presidencial de Evito, acompañado siempre de Alvarito que es el ideólogo marxista más notable y más “leído”.

Con su habitual desparpajo, Macacha les echó en cara su impavidez, pues ella, como parte del pueblo boliviano, sabe que la candidatura oficial goza de los dineros del Estado que aún quedan después de 10 años de gobierno. Como le insistieron diciéndole que ellos sabían que era una cholita rica, Macacha se encaró con los recolectores de dinero y les dijo: “Me parece que me están pidiendo el bono de asistencia materno-infantil para seguir mandando 10 años más”. Esta denuncia de la cholita cochabambina nacida en Quillacollo espantó a los recaudadores que renunciaron a sus propósitos engañosos.

Desconocedor del beneficio para la lactancia materno-infantil pregunté a mi sabia reportera y comadre a la vez cuál era ese famoso bono, explicándome ella en tono muy maternal que se trataba de uno creado por Evo Morales para beneficiar a las mujeres pobres en estado de embarazo o con wawitas recién nacidas para que así las wawachas pudieran pronto decir papá, mamá y Evo.

Nos alegramos por las mamitas y sus lactantes, aplaudiendo la donación estatal, aunque ni Macacha ni yo nos beneficiaríamos jamás de los dineros de esa ley que pertenecen totalmente a nuestro Presidente Vitalicio.

Resumiendo nuestra conversación mi bambina cochabambina me reiteró que jamás pasó por su imaginación ni por la mía, que suele ser muy calenturienta, que el bono de lactancia materno-infantil pudiera servir ahora para la campaña de re-re-re-re elección de Evo y Alvarito y otros ciudadanos para que todos ellos puedan seguir mamando y gozando de la mamadera del poder, sea en épocas de vacas flacas o vacas gordas.

Para concluir, ayudadme a decir con el puño cerrado en alto: ¡¡¡Viva el bono de asistencia materno-infantil, Viva la mamadera estatal, Viva Evito y Alvarín!!!