Análisis

PáginaSiete: El padre Mateo y el estado de la salud

El debate generado por el padre Mateo Bautista es favorable para el desarrollo boliviano y necesario en una sociedad democrática.

La demanda del sacerdote, de que el Estado gaste el 10% de su presupuesto en salud, estaba pasando desapercibida hasta que fue atacado por el ministro Juan Ramón Quintana de manera inaceptable. El ataque causó el efecto contrario. Las agresiones contra el padre Mateo generaron una solidaridad hacia él y, de paso, se promovió este imprescindible debate sobre la salud. Fue tan torpe, excesivo y desproporcionado el ataque del ministro a un cura que quiere mejorar la salud, que todos los reflectores se volcaron hacia la acción del sacerdote.

El ministro Quintana, y su colega de Economía, Luis Arce, insistieron en que en Bolivia el presupuesto para salud es del 11,5%, cosa que es falsa, según algunas evidencias.

El presupuesto general es de 221.000 millones de bolivianos y 14.000 millones se destinan a salud, es decir, el 6,7%. Pero para sacar el promedio de 11,5%, el ministro Arce realiza un “juego estadístico”: retira el presupuesto de las empresas públicas de ese gasto. Por ello efectúa un cálculo sobre 130.000 millones de bolivianos, no sobre 221.000 millones.

Pero aún hay más: Según la fundación Jubileo, que ha aportado esas cifras, el presupuesto que maneja el ministro incluye las cajas de salud, pero se olvida que los recursos de éstas provienen de aportes privados, no estatales. Por eso se debe quitar este aporte para deducir cuánto es que efectivamente gasta el Estado en la salud, porque de ello estamos hablando. La cifra resultante es mínima, de sólo el 3,2% del total del presupuesto.

Como han señalado algunos columnistas y articulistas de Página siete en los últimos días, de acuerdo a información del Banco Mundial en Bolivia hay menos de un médico (0,7) por cada 1.000 habitantes, cuando el promedio regional es de 2,5 médicos. En Bolivia existen 1,1 camas por cada 1.000 habitantes, la mitad del promedio latinoamericano, y 13 veces menos que Japón, por citar a un país desarrollado.

También se ha mencionado en estas páginas que el gasto en salud per cápita en Bolivia es de sólo 174 dólares por año, el más bajo de la región, excepto Haití y Nicaragua, y tres veces menor al promedio latinoamericano. En Uruguay, Argentina, Chile y Costa Rica, esa cifra supera los 1.000 dólares al año per cápita. Otro dato interesante: 10 países africanos gastan más que Bolivia, en términos per cápita, en salud.

Realmente, la situación del país es trágica. Y esta situación no se resuelve atacando a los críticos.
insultando al padre Mateo.

Otro dato que es interesante es que 10 países africanos gastan más que Bolivia, en términos per cápita, en salud. La situación en Bolivia es trágica.