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Obispos del Perú proponen criterios para un voto consciente y responsable

Los Obispos del Perú emitieron un comunicado manifestando su preocupación por “el escenario electoral en un contexto social con graves signos de corrupción” y propusieron  criterios para un voto consciente y responsable.

Según señala el mensaje de los Obispos con fecha del 20 de agosto, dos millones de jóvenes participarán por primera vez de un proceso electoral el 5 de octubre y en total 21 millones de peruanos elegirán a cerca de trece mil autoridades en todo el país, entre más de cien mil candidatos, para que gobiernen los distritos, provincias y regiones.

Por lo tanto, “este proceso electoral es clave y decisivo para consolidar la institucionalidad que permita una democracia madura y sostenible”. Sin embargo, ellos manifiestan percibir en sus comunidades una desconfianza e insatisfacción ante algunos políticos y frente a la política en general.  

“Mayor preocupación aún genera el intento de sectores vinculados al narcotráfico, la minería ilegal, el contrabando, la trata de personas y otras actividades ilegales por colocar a gente muy ligada a ellos como autoridades locales, provinciales y regionales. Es inaceptable que se haya llegado al extremo de la eliminación física de los adversarios políticos”, señalaron.

Seguidamente llamaron a la reflexión con las palabras del Papa Francisco, expresadas en la Evangelii Gaudium en la que señala que “la política, tan denigrada, es una altísima vocación, es una de las formas más preciosas de la caridad, porque busca el bien común”.

Es por ello que el Papa, en la misma cita, pide a Dios “que nos regale más políticos a quienes les duela de verdad la sociedad, el pueblo, la vida de los pobres”.

Frente a todo esto, los prelados señalaron cinco criterios para que los ciudadanos puedan emitir un voto consciente y responsable.

El primero tiene que ver con luchar contra la corrupción. Indicaron que la expresión “No importa que robe, con tal que haga obras”, “sólo perpetúa la corrupción en el país y la injusta distribución de los bienes”.

“Mediante el voto debemos expresar qué tipo de representantes queremos, y sancionar (negándoles nuestro voto) a quienes defraudaron nuestras expectativas, ya sea porque no cumplieron lo ofrecido, porque demostraron ser corruptos, o porque solamente se preocuparon por sus propios intereses”, indicaron.

El segundo criterio importante para un cristiano “a la hora de definir su voto” es no olvidarse de los pobres, tal como lo recuerda el Papa Francisco cuando dice que “no debe faltar jamás: la opción por los últimos, por aquellos que la sociedad descarta y desecha”. Lo cual debe ser una prioridad de la tarea política.

Conocer quién es el candidato, su trayectoria y equipo, es el tercer punto que señalan los obispos para el discernimiento.

“Debemos estar atentos ante las numerosas denuncias de candidatos con antecedentes penales o con procesos aún abiertos por diferentes motivos, incluso por juicio de alimentos”, exhortan. Porque “¿cómo confiar en quien no es responsable de sus propios hijos? ¿Cómo fiarse de aquel que miente en su hoja de vida?”, cuestionan.

En el cuarto criterio se habla del plan de gobierno, al cual es importante acceder en páginas webs transparentes y asequibles a todos los ciudadanos para ver si esos planes “promueven la vida plena, la dignidad de la familia, la libertad religiosa, una educación inclusiva”.

“Asimismo es preciso verificar si responden a nuestras reales necesidades y se ajustan a los planes de desarrollo municipal y regional que se han elaborado con anterioridad”, añaden.

Como quinta y última pauta está el evaluar las promesas de las campañas electorales ya que muchos candidatos “ofrecen lo imposible y se aprovechan de la buena voluntad o de las necesidades urgentes de las personas”, mediante regalos y diversos beneficios.

Ante eso plantean la pregunta de si, al salir elegidos, “¿usarán el cargo para “recuperar la inversión” de su campaña con el dinero del Estado?” Y enfatizan en el saber cómo se financian las campañas, apoyando los esfuerzos de transparencia de los organismos del Estado y de las organizaciones de la sociedad civil.

Finalmente, concluyen alentando a sus conciudadanos a emitir “un voto consciente, responsable y solidario” por la construcción de la justicia y de la paz en el Perú.