Internacional

Obispo peruano es dado de baja y privado de su investidura sacerdotal debido a mala conducta sexual

(Lima  / Perú)  El presidente de la Conferencia Episcopal Peruana ha confirmado que se ha dado de baja y se le ha privado de su investidura sacerdotal a un obispo auxiliar debido a mala conducta sexual, pero no se dio mayor información.

El arzobispo Salvador Pineiro García-Calderón de Ayacucho confirmó en una declaración del 26 de septiembre que un obispo auxiliar dependiente de esa jurisdicción, de nombre Gabino Miranda Melgarejo, había sido dado de baja “por delitos cometidos en contra del sexto mandamiento, en un proceso sujeto a secreto pontificio”.

El arzobispo dijo que el nuncio apostólico ante Perú le había informado la decisión del Vaticano, el 5 de julio.

“La sanción que la Santa Sede le ha impuesto al (ahora) señor Gabino Miranda Melgarejo es el más estricto de los castigos que se pueden aplicarle a un clérigo: la total privación de su investidura sacerdotal”, dijo en una declaración, que él mismo firmó como arzobispo de Ayacucho y no como presidente de la Conferencia Episcopal.

El caso se hizo público el 19 de septiembre, cuando un jurista peruano y exministro de Justicia, Diego García Sayán, ahora presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, mencionó el caso en una columna de opinión en el periódico diario La República.

Desde entonces, los medios de difusión se han referido al caso como de naturaleza de abuso sexual, pero de la oficina del fiscal de Ayacucho se dijo que no se había recibido ninguna queja, y le pidió a la iglesia que diera los pormenores.

El señor Miranda pertenecía a la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, relacionada íntimamente con la Opus Dei (Obra de Dios). En una entrevista por teléfono, del 21 de septiembre, desde Roma, el cardenal de Lima, Juan Cipriani Thorne, miembro de la Opus Dei, le dijo a la estación de Radio Lima que no sabía nada de las acusaciones en contra de Miranda.

Y dijo que de haber habido abuso sexual, como afirman algunos medios de difusión, “la iglesia demanda gran claridad, transparencia y justicia”; y añadió que la Opus Dei “jamás encubriría tal cosa”. También dijo que no se debía exagerar la situación y que los medios de difusión “no deberían hacer leña de árbol caído”.

Por Barbara J. Fraser