Internacional

Nueva restricción a la libertad religiosa en Sudán: Se prohíbe construir nuevos templos

(Jartum/Sudán) “La situación jurídica de los cristianos en Sudán es realmente preocupante”, comentó el Obispo de Tambura-Yambio, Sudán del Sur, al conocer la nueva disposición del Ministerio de Asuntos Religiosos de Sudán que prohíbe la construcción de nuevos templos cristianos. La decisión gubernamental anunciada por el ministro Shalil Abdullah se fundamenta en que la población cristiana ha disminuido en el país y que por este motivo no necesitan más lugares de culto, según informó la agencia Fides.

Si bien el ministro alude a la creación del estado de Sudán del Sur como la razón por la cual existen hoy menos cristianos en Sudán, no explica que las poblaciones cristianas que fueron anexadas al país en 1948 sufrieron serias limitaciones para la libertad religiosa y graves casos de discriminación y violencia tras la instauración de la Sharia (ley islámica) en el territorio. La lucha por la histórica autonomía de la región desembocó en un conflicto que dio origen al estado de Sudán del Sur, donde un 70 por ciento de la población profesa la fe cristiana.

Mientras que los creyentes pueden expresar libremente su fe en Sudán del Sur, los cristianos de Sudán deben enfrentar un régimen restrictivo que se expresa en hecho como la reciente condena a muerte impuesta a Meriam Yahya Ibrahim Ishag acusada de haber dejado el Islam para casarse con un hombre católico (ver noticia anterior). La mujer insistió en que nunca había practicado la religión musulmana y que por ello no aplicaban sobre ella las leyes anticonversión, pero sólo pudo ser liberada tras una intensa campaña humanitaria internacional.

Ciudadanos de segunda clase

Son estos motivos los que generan la preocupación expresada a Fides por Mons. Hiiboro Kussala. “Si bien la Constitución garantiza la igualdad de derechos para todos los sudaneses, sin distinción de credo, los cristianos son considerados y tratados como ciudadanos de segunda clase”, explicó el prelado. “Los miembros del clero no pueden obtener un pasaporte y cuando salen del país no saben si alguna vez podrán volver. Muchos sacerdotes fueron expulsados y los obispos están obligados a guardar silencio ya que no pueden expresar libremente sus opiniones”.

El Obispo, quien visitó la sede central de la organización Ayuda a la Iglesia Necesitada, comentó también el caso de Meriam, quien ya abandonó Sudán. “La fe de Meriam era algo que todos conocían pero un día, de repente, fue amenazada y luego condenada. Y el gobierno no actuó de ninguna manera dejando que fuesen los líderes islámicos quienes decidiesen sobre el futuro de la mujer”, afirmó.

Estas condiciones hacen prever una mayor migración de cristianos a otros territorios y nuevas disposiciones restrictivas como la prohibición de construir templos plantean un oscuro panorama para el crecimiento de la presencia cristiana en el país.

Con información de Agencia Fides.