InicioAnálisisNo, no habrá un “Día del 'Padre'”

No, no habrá un “Día del ‘Padre’”

¿Por qué no habrá un día dedicado a Dios Padre según la Iglesia Católica? Lee y dale bases a tu fe

   Aparte de las estampas cadena que suelen aparecer en las parroquias, esas de tipo: Dios es bueno y te ama, pero para que se te dé el milagro tienes que sacar X número de copias de esto, o si no, sobrevendrá sobre ti la desgracia… muy de vez en cuando aparecen también algunos contenidos poco acordes con el Magisterio. Uno de los que me han llegado, es el de una supuesta vidente que afirmó recibir mensajes para que haya un día dedicado a “Dios Padre”, porque, a diferencia de Jesucristo (el Hijo) o el Espíritu Santo, que tienen múltiples festividades y solemnidades en el calendario litúrgico, Dios Padre no cuenta con un día universal único dedicado exclusivamente a su figura.

   El folleto en cuestión mencionaba que la Madre Eugenia Ravasio, quien, en los años 30, afirmó haber recibido mensajes de Dios Padre pidiendo una fiesta el 7 de agosto (o el primer domingo de agosto) para conmemorarle como Padre. A raíz de esto, en 1935 hubo una investigación, conducida por Monseñor Alexandre Caillot, para ese entonces obispo de Grenoble, Francia, ciudad donde esta supuesta vidente, vivía. Esta comisión examinó estos escritos, y en su momento, permitió su difusión como una devoción privada, pero la Iglesia, no ha instituido la fecha de forma oficial y universal. Esto lo ha hecho manteniendo la línea trazada por Benedicto XIV (Próspero Lambertini).

   Ya en el pasado, el Papa Benedicto XIV (1740-1758) estuvo recibiendo diversas peticiones para establecer una fiesta específica para el Padre, pero determinó que no era necesario ni conveniente. En su obra De Servorum Dei Beatificatione et Beatorum Canonizatione, argumentó que la esencia de la liturgia católica ya es, en sí misma, una glorificación constante al Padre (lib. II, cap. 19; lib. III, cap. 11). Además regula el culto público solo para beatos y santos humanos tras proceso judicial, excluyendo explícitamente a Dios mismo o ángeles de tales canonizaciones. Bajo este razonamiento, extender esto a Dios Padre violaría la norma de no introducir cultos nuevos sin aprobación apostólica (Urbano VIII, 1625; 1634).

   Razones eclesiales:

   La ausencia de un día litúrgico dedicado específicamente a Dios Padre en el calendario de la Iglesia se explica por la unidad de la Santísima Trinidad y la estructura teológica de la liturgia romana. Cada día de la semana honra ya a Dios en su totalidad, sin necesidad de fragmentar su adoración.

   Toda la Liturgia es para el Padre: La Iglesia sostiene que cada Santa Misa se ofrece “al Padre, por el Hijo, en el Espíritu Santo”. Al ser el principio y el fin de toda oración litúrgica, dedicarle un solo día podría dar la impresión errónea de que los otros 364 días no le pertenecen de la misma forma, cuando en realidad Él es el propósito último de toda adoración.

   La Solemnidad de la Santísima Trinidad: El primer domingo después de Pentecostés se celebra a la Trinidad. La Iglesia considera que en esta fiesta ya se honra la naturaleza del Padre en perfecta unidad con el Hijo y el Espíritu, evitando una “separación” de las personas divinas que podría confundir a los fieles. La liturgia no es una serie de homenajes aislados: Es un flujo constante hacia la Fuente de la Divinidad. Instituir un día específico podría velar la verdad de que el Padre es el principio y el fin de cada suspiro litúrgico de la Iglesia.

   Se añade también que Dios Padre es honrado diariamente en el Padrenuestro y las oraciones trinitarias, sin requerir un día propio que podría sugerir subordinación o politeísmo. La fiesta de la Santísima Trinidad (domingo tras Pentecostés) integra al Padre Creador, al Hijo Redentor y al Espíritu Santificador, evitando cualquier separación. Proponer un día exclusivo contradiría la economía salvífica revelada en Cristo (Jn 14,9-11).

  También, en lo temporal es un hecho de encarnación y la trascendencia de este acto: Las fiestas de Jesús celebran eventos históricos (Nacimiento, Pasión, Resurrección). El Padre, al ser “El Invisible” y no haberse encarnado, no tiene un “evento histórico” terrestre que conmemorar del mismo modo, salvo a través de las acciones de su Hijo. Así que, ya el Magisterio ha dado su respuesta clara y contundente: No, no habrá un día de Dios Padre, porque el señor, dueño del Tiempo y la Eternidad (Salmo 90,4; Eclesiastés 3,11; Daniel 2,21), recibe honra a diario de la Iglesia, y todos somos Iglesia. Dios con nosotros.

Artículos relacionados:
Javier Gómez Graterol, sacerdote / periodista: El poder, el Papa y Trump
Javier Gómez Graterol, sacerdote / periodista: Dos búsquedas… dos respuestas
Javier Gómez Graterol, sacerdote / periodista: No se han rendido… ni lo harán
Javier Gómez Graterol, sacerdote / periodista: Gran “reseteo” mundial
Javier Gómez Graterol, sacerdote / periodista: Gran reseteo mundial

Javier Gómez
Javier Gómezhttps://jegogra.blogspot.com/
Maracucho, sacerdote, periodista, locutor. Actualmente brindo atención pastoral en el oratorio de la Virgen María Desatanudos en El Hatillo, Miranda, Venezuela
ARTÍCULOS RELACIONADOS
- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img

Más de este autor