El costo humano de la conflictividad: bloqueos, desabastecimiento e incertidumbre
En medio de un escenario nacional marcado por los bloqueos de carreteras, el desabastecimiento progresivo y la creciente incertidumbre de miles de familias bolivianas, el Obispo de la Diócesis de El Alto y Secretario General de la Conferencia Episcopal Boliviana, Mons. Giovani Arana, lanzó un llamado urgente a las autoridades y sectores movilizados para priorizar la vida, la dignidad humana y el bien común por encima de los intereses sectoriales.
Una voz de preocupación por las poblaciones más vulnerables, frente a la crisis
A través de un pronunciamiento dirigido al Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia y a los distintos actores sociales en conflicto, el prelado expresó su preocupación por el impacto humano que están dejando las medidas de presión en las poblaciones más vulnerables del país.
Expresar sus demandas es un derecho legítimo pero ninguna revindicación justifica el sufrimiento del pueblo.
“La Iglesia reconoce el derecho legítimo de los pueblos a expresar sus demandas; sin embargo, ninguna reivindicación puede ignorar el sufrimiento de miles de familias”, señala el mensaje episcopal, poniendo el foco no solo en la conflictividad política y social, sino en las consecuencias concretas que ésta genera sobre la población.
Los más vulnerables cargan el peso de la crisis en medio de las tensiones y disputas
Mons. Arana advirtió que mientras continúan las tensiones y las disputas, son las comunidades rurales, los enfermos, los trabajadores y los pequeños productores quienes cargan el mayor peso de la crisis. La imposibilidad de trasladar alimentos, medicamentos y combustible comienza a profundizar situaciones de vulnerabilidad ya existentes, especialmente en regiones alejadas y sectores empobrecidos.
Bloqueos, aislamiento e incertidumbre impiden a las familias a retornar a sus hogares
El Secretario General de la Conferencia Episcopal Boliviana también alertó sobre la paralización de la comercialización agrícola, el aislamiento de comunidades enteras y la angustia de familias que permanecen varadas sin poder retornar a sus hogares. En ese contexto, cuestionó implícitamente una dinámica social y política donde las medidas de presión terminan golpeando con mayor fuerza a quienes menos posibilidades tienen de resistir sus consecuencias.
El pedido de una pausa humanitaria para el libre tránsito de ambulancias, medicamentos y combustible
Ante esta realidad, el Obispo de El Alto pidió establecer una “pausa humanitaria” que permita garantizar el libre tránsito de ambulancias, alimentos, medicamentos y combustible hacia las zonas más necesitadas, además del retorno seguro de personas y familias atrapadas por los bloqueos.
Urge reconstruir el diálogo nacional y fortalecer la oración y gestos de fraternidad
El pronunciamiento también plantea la necesidad de reconstruir espacios de diálogo y encuentro en el país. “Bolivia necesita reencontrarse en la cultura del diálogo y la búsqueda del bien común”, afirmó Mons. Arana, convocando además a los fieles católicos a fortalecer la oración y los gestos de fraternidad en un contexto social marcado por la polarización y el desgaste colectivo.
Un llamado a la sensatez y al amor por Bolivia
Finalmente, el Secretario General de la Conferencia Episcopal Boliviana pidió que prevalezcan “la sensatez, la compasión y el amor por Bolivia”, en un momento donde la tensión social vuelve a poner en evidencia las profundas fracturas económicas, políticas y humanas que atraviesa el país.



