Mons. Robert Flock, nombrado Obispo Auxiliar de Cochabamba y presentado esta mañana ante la prensa en Santa Cruz, dijo tener “una enorme deuda de gratitud” con la Iglesia cruceña y con el Cardenal Julio. Agradeció a todos por participar en su ministerio y les pidió mantenerlo en sus oraciones.Estas son sus primeras palabras como Obispo:
“El Señor me pide dejar esta mi tierra para ir a otra tierra que Él me va a señalar”
“Hace 24 años fui enviado de misionero de mi diócesis en Estados Unidos, La Crosse -Wisconsin, la Palabra La Cross significa báculo no cruz como se escucha. Ahora esta Iglesia de La Santa Cruz me envía de misionero a la Iglesia hermana de Cochabamba a trabajar con Monseñor Tito Solari y con los padrecitos de ahí y toda la Iglesia de Cochabamba que de alguna manera me dio una acogida hace muchos años, porque la primera cosa que generalmente hacemos los misioneros al llegar de afuera es tratar de aprender algo el idioma en el instituto que tiene los padres de Merinoll en Cochabamba. Allí estuve por 10 semanas en el año 1988.
Tengo que reconocer una enorme deuda de gratitud con la Arquidiócesis de Santa Cruz y la Parroquia de La Santa Cruz, con el Señor Cardenal Monseñor Julio que ha querido que yo trabajara durante muchos años a su lado en asuntos de la Arquidiócesis, últimamente como Vicario General. Permitiendo así que yo conozca no solamente el corazón de esta Iglesia sino el corazón de un Pastor que en todo momento quiere ser servidor de todos; Y al mismo tiempo gratitud con estos tres hermanos Obispos que están Aquí (Mons. Señor Sergio Gualberti, Mons. Braulio Sáez y Mons. Estanislao Dowlaszewicz) y que también han asumido mucha responsabilidad en nuestra Iglesia y que para mí han sido hermanos y amigos en el sacerdocio y en el servicio ministerial de nuestra Iglesia. Entonces en estos momentos tengo solo sentimientos de agradecimiento.
Tengo que decir sin embargo, que nos es fácil después de 24 años despedirme de Santa Cruz que me ha dado una hermosa acogida durante todos estos años y de la parroquia La Santa Cruz y habiendo construido como han dicho, esa nueva Iglesia que apenas la estamos estrenando y ahora me pide la Santa Madre Iglesia entregársela para que otro sacerdote continúe esta obra.
No puedo pensar que esto signifique otra cosa que abrazar la Santa Cruz, la cruz que es de Cristo y que siempre tenemos en mente y, me parece propicio que Cochabamba donde el Señor me llama a entregar mi vida ahora, justamente celebra su aniversario siempre en el 14 de septiembre que es la fiesta de la exaltación de la Santa Cruz.
Otra cosa que viene a mi mente y corazón es que cuando estamos en los retiros espirituales siempre nos dicen a los padrecitos que no debemos ser demasiado instalados, demasiados apegados de las cosa que tenemos sino que tenemos que ser capaces de desprendernos; pero yo habiendo construido esta parroquia a mi parecer, por cierto con la ayuda de muchos, soy el más instalado que hay en Santa Cruz.
Así que ahora el Señor me pide dejar esta mi tierra para ir a otra tierra que Él me va a señalar, como ha pedido a miles y miles durante la historia de la salvación. No me toca otra cosa que decir: Sí, como el Señor mismo dijo Sí a la vocación que Dios le dio en esta tierra y su querida madre santísima la Virgen María que siempre me ha acompañado en mi vida.
Así que muchísimas gracias Santa Cruz y a la Iglesia de La Santa Cruz por participar en mi ministerio, por el apoyo y las oraciones y les pido que me sigan manteniendo en su oraciones y a todos nuestros pastores y a toda la Iglesia para que podamos llevar a cabo la misión que el Señor nos ha dado que apunta hacia su reino, no el nuestro. Muchas gracias”.


