Análisis

Mons. Julio María Elías Montoya‎: “Síganme, y yo los haré pescadores de personas”

Hoy, tercer domingo del tiempo ordinario, he tenido el privilegio de presidir la Eucaristía en la comunidad de Puerto Ballivián, que se ha convertido en una comunidad con gran atracción turística. Hemos escuchado de Jesús la llamada a convertirnos y a creer en El, que es el Evangelio encarnado, la Buena Noticia que nos alegra y que hay que anunciarla con nuestra palabra y con nuestros hechos.

También hemos escuchado que ese salir de nosotros mismos y poner a Jesús en el centro de nuestras vidas, familias y comunidad es para que lo sigamos y seamos pescadores de personas para el Reino en nuestras familias, nuestro trabajo y allí donde nos encontremos: “Síganme, y yo los haré pescadores de personas”. Tengamos presente que nada más escuchar Pedro y su hermano Andrés, Santiago y su hermano Juan, quienes eran pescadores en el mar de Galilea, esas palabras de Jesús, dejaron redes y barca y lo siguieron.