Destacadas Tarija

Mons. Jorge Saldías: “Nunca criminalizar o estigmatizar, sino ayudar para salvar la vida”

En una eucaristía, presidida desde la capilla de la catedral de Tarija, Mons. Jorge acompañó la celebración del aniversario del Colegio Santa Ana. En esta celebración, también participaron las Hermanas Hijas de Santa Ana, quienes renovaron sus votos de consagración.

En su homilía Mons. Jorge, en la fiesta de San Joaquín, Santa Ana padres de la Virgen María, llamó a optar por acciones colectivas [de] disciplina y caridad, para vencer esta pandemia; también, a nunca criminalizar o estigmatizar, sino ayudar para salvar la vida. En esta oportunidad, Mons. Jorge compartió la dura realidad de abandono que viven las hermanas y los ancianos del hogar “Santa Teresa de Jorneth”.

Estos son algunos de los aspectos que se desarrollan en la homilia que compartimos a continuación.

La alegría del Reino de Dios.

En el lenguaje coloquial solemos decir: Ese matrimonio tiene un hijo que es un tesoro. También solemos decir: Esa persona vale mucho, tiene excelentes dones y cualidades. Son expresiones con las que intentamos mostrar nuestro aprecio y estima por una persona. Así, manifestamos que esa persona tiene un gran valor para nosotros en la vida. No nos referimos a un valor económico o material sino a lo vital.

En la Biblia, el auténtico “tesoro”, es la fuerza extraordinaria que proviene de Dios; como lo pidió y recibió el joven rey Saloman;  sabiduría para saber escuchar y actuar conforme a la voluntad de Dios; en cada momento, en cada circunstancia, para distinguir entre el bien y el mal y para actuar en conciencia (1 Re 3,5.7-12).

En el Evangelio de hoy, nuevamente el Señor Jesús habla del Reino de Dios a través de parábolas: la parábola del tesoro escondido en el campo, la del comerciante de perlas preciosas y la de la red de peces buenos y malos  (Mt 13,44-52).

En las parábolas, el Reino de Dios es un misterio; escondido, oculto, pero real y presente, que se puede buscar hasta encontrarlo. Es decir, el Reino de Dios es una realidad misteriosa y grande, como un tesoro o una perla, que sale al encuentro del ser humano, de manera sorprendente. Se puede buscar o no, pero es algo que está y se deja encontrar, por eso es un don de Dios en el misterio de su amor.

Con claridad, se constata en las parábolas, que la sabiduría del Bautizado-Bautizada, consiste en comprender que la persona de Jesucristo es el Reino de Dios para la salvación de la humanidad, y que El, viene al encuentro de cada ser humano, aunque la persona esté alejado de él o esté en otros rumbos, y en otros afanes. Y cuando la persona creyente descubre su presencia, lo valora como un tesoro o como una perla preciosa, por la cual merece la pena desprenderse de todo para comprar el tesoro que estaba escondido.

Entonces, nos preguntamos. ¿El Reino de Dios es un tesoro? Naturalmente que sí. La alegría de encontrar a Jesucristo lleva a los discípulos a dejarlo todo para estar siempre con Él y para ser enviados por El. Este encuentro maravilloso y transformador de la vida acontece en nuestra propia vida personal como creyentes; pero también se hace presente en la vida religiosa y consagrada al Reino de Dios (Vida Religiosa). En realidad, encontrarse con Cristo y dejar que él cambie el rumbo de la vida, es el tesoro más valioso que podemos tener.

Hoy, celebramos a San Joaquín, Santa Ana, padres de la Virgen María. Abuelos del Señor Jesús. Felicidades a nuestros Abuelos. A nuestros Abuelos, agradecer por haber sembrado en nuestras conciencias el gran tesoro de la vida y fuente de alegría permanente: Esto es, el don de la Fe en Dios.

También acompañamos con nuestra cercanía y oración a la Congregación Religiosa de las Hermanas “Hijas de Santa Ana”. Ellas tienen como carisma principal la “Identidad con Jesucristo” (Él es su tesoro). En Bolivia, la Congregación Religiosa, está en diferentes espacios de servicio pastoral, como ser la educación. A través de la educación, forman la conciencia de sus alumnos en valores cristianos y humanos.

Hermanos y Hermanas. Esta crisis humanitaria que estamos viviendo a causa de la enfermedad del coronavirus, demanda corregir en los grupos sociales y ambientes políticos, las profundas ambiciones personales y partidarias por llegar al poder a como dé lugar.

En medio de esta crisis sanitaria, política y económica, pedimos al Dios de la vida, sabiduría Divina para trabajar por el bien común, discernir entre el bien y el mal, precautelar la vida y la salud de todos los bolivianos y bolivianas; con acciones colectivas, disciplina y caridad, venceremos esta pandemia. Disciplina quiere decir, cuidarse uno mismo para no enfermar al otro, dar por entendido que puedo estar enfermo y debo cuidar al otro (Asintomático); esta disciplina es el mejor antídoto para cortar la propagación del contagio. Y al enfermo, nunca criminalizar o estigmatizar, sino ayudar para salvar la vida. En medio de esta emergencia sanitaria, practiquemos la virtud de la caridad, y la urgencia del amor por los demás.

Que la Virgen María, bajo la advocación de la Mamita de Chaguaya y el Patrón San Roque, nos acompañen e intercedan por nosotros para ser instrumentos de vida y fuentes de comunión fraterna. +Jorge Saldías Pedraza, O.P.