Sucre

Mons. Jesús Juárez: “No perdamos la lozanía de nuestra primavera pastoral…”

Homilía del Arzobispo de Sucre en la Misa Crismal celebrada hoy en la Catedral Primada

Junto a él estaba Mons. Bittschi, Obispo Auxiliar, la comunidad de sacerdotes, seminaristas y acólitos. Entre el pueblo fiel destacó la presencia de numerosos jóvenes pertenecientes a Colegios de Secundaria de la capital.


Hemos sido convocados, querida comunidad cristiana para participar en esta Eucaristía, conocida como misa crismal, donde serán bendecidos los santos óleos y será consagrado el crisma para la celebración de algunos sacramentos; y también los presbíteros renovarán las promesas sacerdotales que un día hicieron delante del Pueblo de Dios cuando por la oración e imposición de las manos del Obispo, recibieron la ordenación sacerdotal.

Al pasar del tiempo podemos, queridos hermanos presbíteros, caer en el peligro de una cierta rutina o formalismo en el ejercicio del ministerio; o tal vez, perder la lozanía de nuestra primavera pastoral, enfriándose la primera llamada que el Señor  nos hizo para ser: maestros de la Palabra, ministros de los sacramentos y guías de la comunidad.

En este año, donde los dos ejes fundamentales de nuestra pastoral están puestos en la renovación de la parroquia y atención a los jóvenes debemos tomar profunda conciencia y sincera convicción de lo que nos sugiere el documento de Aparecida: “sólo un sacerdote enamorado del Señor puede renovar una parroquia y, al mismo tiempo, debe ser un ardoroso misionero que vive el constante anhelo de buscar a los alejados” (DA 201).

Nuestro pueblo siente la necesidad de presbíteros discípulos misioneros:

  • que tengan una profunda experiencia de Dios,
  • configurados con el corazón del Buen Pastor,
  • dóciles a las mociones del Espíritu Santo,
  • que se nutran de la Palabra de Dios, de la Eucaristía
  • de Presbíteros-misioneros movidos por la caridad pastoral: que los lleve a cuidar del rebaño a ellos confiado y buscar a los más alejados,
  • de presbíteros-servidores de la vida: que estén atentos a las necesidades de los más pobres,
  • comprometidos en la defensa de los derechos de los más débiles,
  • y promotores de la cultura de la solidaridad.
  • presbíteros llenos de misericordia, disponibles para administrar el sacramento de la reconciliación (DA 199).

Queridos hermanos presbíteros, estas afirmaciones del documento de Aparecida, ¿no les trae a la memoria aquellos momentos inolvidables cuando hacían las promesas sacerdotales?

  • ¿Estás dispuesto a ser buen colaborador del Obispo?
  • a apacentar el rebaño del Señor y dejarte guiar por el Espíritu.

¿Cómo está el espíritu de obediencia y disponibilidad?

  • Te comprometías a realizar el ministerio de la Palabra, esto es, con sabiduría y dedicación, preparar la predicación del Evangelio, educar en la fe católica a los fieles que han sido confiados.

¿Qué tiempo dedicamos a la preparación de la homilía?

  • Para la santificación del pueblo cristiano el compromiso era celebrar el sacrificio de la Eucaristía y el sacramento de la Reconciliación.

¿Cómo celebro los sacramentos y conozco las normas litúrgicas para su celebración? Soy fiel a la celebración diaria.

  • La caridad pastoral tiene como fuente la oración, la liturgia de las horas, la meditación de la Palabra, las obras de misericordia.

¿Qué tiempo dedico a la oración y cómo es mi servicio y entrega a los más pobres?

Recuerdas tu respuesta entusiasta y emotiva cuando dijiste: Sí, estoy dispuesto con la ayuda del Señor.

Para concluir, el segundo desafío pastoral es renovar nuestra opción afectiva y efectiva por los jóvenes dándoles el protagonismo en nuestras comunidades y el apoyo decidido en la preparación y realización del encuentro de los jóvenes católicos los días 11,12 y 13 de mayo en comunión con el próximo Sínodo de los Obispos con el tema: “los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”. Gracias a todas las parroquias y colegios por su presencia en el encuentro juvenil realizado el sábado 24 en el coliseo universitario-ex seminario. Como adhesión a la Jornada Mundial de la Juventud celebrada en Roma y presidida por el Papa Francisco.

Hagamos nuestra la afirmación del documento de Puebla: “la juventud camina, aún si darse cuenta, al encuentro de un Mesías, Cristo que camina hacia los jóvenes, sólo Él hace verdaderamente libre al joven” (1183). No ahorremos esfuerzos y creatividad para promover la cultura vocacional a fin de que en nuestra Arquidiócesis florezcan muchas, perseverantes y santas vocaciones a la vida presbiteral y a la vida consagrada para tener pastores según el corazón de Cristo (Jer 3,15). Ya lo dijo el Señor, “pidan y se les dará” (Mt 7,7). “Rueguen al dueño de la cosecha” (Mt 9,37).

Les invito a descubrir las semillas de la vocación que el Señor ha sembrado a manos llenas en nuestra querida Arquidiócesis.

Felicidades hermanos presbíteros y gracias por su fidelidad en el servicio pastoral al Pueblo de Dios.

Sucre, 27 de marzo de 2018

Mons. Jesús Juárez Párraga, sdb.

Arzobispo de Sucre

[Imagen: Foto de familia al finalizar la Eucaristía (Wilson Arciénega)]