Oruro

Mons. Cristobal Bialasik, 15 años al frente de la Iglesia Orureña: “In verbo tuo”

Este jueves 17 de septiembre, recordamos la ordenación episcopal y la posesión como Obispo de la Diócesis de Oruro, de Mons. Cristóbal Bialasik. Hacen 15 años atrás, celebrábamos ese acontecimiento en La Catedral de Oruro, dando gracias a Dios por este regalo del Padre a nuestra Iglesia.

Llegó a Bolivia en Noviembre de 1985. El 15 de noviembre de 1985 fue nombrado párroco de Laja y Tambillo, entonces dependiente del Arzobispado de La Paz. Fue también Director de la Normal Católica “Sedes Spientiae” Centro Laja y Director del Instituto Teológico Pastoral Aymara ITEPA. En 1998 le fue confiado el cargo de Secretario para la Pastoral de la Conferencia Episcopal Boliviana. Ejerció el cargo de Provincial de los Misioneros del Verbo Divino S.V.D. entre los años 1999 – 2005. Actualmente es también Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social-Caritas y de la Fundación Vida y Familia.

Celebraremos estos quince años de Mons. Cristóbal mañana Jueves 17 a las 18:00 con una Eucaristía que concelebrará junto a sus sacerdotes en La Catedral Nuestra Señora de la Asunción. Se emitirá también a través de Facebook (Diócesis de Oruro).

 

Cuando volteo la mirada atrás, lo que me viene a la memoria son, en especial los momentos de mucha conflictividad que le tocó ser testigo y participar. Cierto es que esos momentos fueron pocos, pero que por su naturaleza, me causaron mucho impacto.

A manera de anécdota, compartiré algunos de esos momentos:

Al año de su servicio a la cabeza de la Iglesia orureña, el centro minero de Huanuni, fue el epicentro de conflictos entre cooperativistas mineros y trabajadores regulares por espacios de trabajo en el Cerro Posokoni, el mismo que cobró muchas vidas entre ambos bandos; la policía poco podía hacer frente a esa violencia desatada.

Mons. Cristóbal, decidió trasladarse allí para buscar la paz entre los hermanos enfrentados, así que me permitió acompañarlo (créanlo, allí me sentía temblar de miedo al escuchar las detonaciones de dinamita y el ulular de las sirenas de ambulancias que traían a heridos o muertos). Él iba al Sindicato minero y luego a la sede de las Cooperativas mineras; logró que se juntaran en el Templo del Credo para procurar arreglos de paz, lo que finalmente se logró. Al término de la reunión, a sugerencia suya, dimos gracias a Dios y a la Virgen cuya fiesta se celebraba en la localidad al día siguiente (la Fiesta de Nuestra Señora del Rosario). Estábamos en esos momentos de oración, cuando llegaron la Ministra de Justicia y directivos de la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos (estaba Sacha Llorenti).

Terminada nuestra oración, pidió aplaudir a la Virgen María que como Madre nuestra, que hizo que los hubiera comprensión entre los hermanos.

Por la noche, ví en los medios televisivos que la paz en Huanuni, había sido gracias a la participación de la comisión llegada de La Paz; y para colmo, mostraron esos aplausos de los hermanos mineros como si se los hubiesen dado a la Comisión… Qué manera de manipular la situación.

Me viene también a la mente una hermosa y masiva procesión y Celebración de aquel Viernes 1° de Febrero de 2008, la Procesión de las Candelas. Fue histórica puesto que desde el año 1821, la Festividad de la Candelaria, coincidía con el Sábado de Peregrinación (conocida por El Carnaval de Oruro).

Cuenta la tradición que un famoso bandido conocido como el “Nina Nina”, tras ser herido de muerte por el padre de una moza a la que pretendía, fue ayudado por una dama que lo llevó a su guarida; allí trajo a un sacerdote para que le escuchara su confesión antes de su muerte (el P. Carlos Borromeo Mantilla). Los vecinos fueron a recoger sus restos, que estaban al pie de la sagrada Imagen de la Virgen del Socavón. En tal virtud, los mineros, resolvieron que se compusieran plegarias y veros para la Virgen; que su fiesta se trasladara al sábado previo al inicio de la Cuaresma (Sábado de Carnaval). Es posible que aquella coincidencia de 1821 haya motivado la resolución. La próxima coincidencia en la Fiesta de la Candelaria y la Peregrinación, será el año 2143.

Pero si del Carnaval se trata, también recuerdo aquel 1° de Marzo de 2014. Desde hacían unos años atrás, el municipio construyó unas pasarelas metálicas armables que se emplazaban en distintos puntos de la Entrada para facilitar el paso de las personas (el sábado de Peregrinación y Domingo de Corso, prácticamente la ciudad queda dividida en dos por el recorrido y las graderías que se arman a lo largo de él.

Eran las cinco de la tarde; en algún momento el control de tráfico de las personas en una de las pasarelas se había descuidado y la gente llenó aquel espacio para poder ver de manera privilegiada el paso de las fraternidades.

La Diablada Ferroviaria terminaba su paso por aquel sector y su última banda arrancaba aplausos y también el baile de los espectadores. Aquella pasarela empezó a bambolearse peligrosamente debido al aplauso y también el baile de los espectadores… Los pernos que sostenían aquella estructura metálica a los fundamentos de cemento empezaron a ceder y finalmente la pasarela cayó sobre la última banda (Banda Poopó) y sobre algunos espectadores; otros, presa del miedo, saltaron… hubieron muertos y heridos. Un enorme dilema: Desviar la entrada? Suspenderla?

No faltaron quienes llamaron al Obispo exigiéndole que ORDENARA CERRAR EL SANTUARIO DEL SOCAVÓN para que no ingresen los danzarines (decían que se bailaba sobre la sangre de los muertos). Mons. Cristóbal dispuso que el Santuario se abriera a los peregrinos; recorrió cada uno de los centros de salud donde estaban los heridos, consoló a las familias de los fallecidos. En un mensaje posterior decía que la Peregrinación “no es uno de tantos desfiles carnavaleros más, sino es una VERDADERA PEREGRINACIÓN DE FE, de arrepentimiento, de amor y devoción en honor de la Virgen de la Candelaria. El Corazón del Carnaval es Nuestra Señora del Socavón. La Virgen Candelaria que vence en su Hijo Jesucristo el mal y a la bestia…”

Más adelante, expresaba: “Lamentablemente aprovechando esta ocasión, los enemigos de Oruro, del Carnaval y de nuestra forma de expresar la Fe, se han aprovechado de algunos medios, para insultar a Dios y a su Madre, publicando caricaturas ofensivas, insultando a nuestro Pueblo, a nuestras autoridades, a los peregrinos, bailarines, ultrajando a la idiosincrasia de nuestro pueblo”.

En fin, habría tanto que contar de una vida entregada al pueblo que Dios le confió. Simplemente dar gracias a Dios por el ministerio del Sacerdote, Pastor, Amigo y Hermano de los orureños.