Análisis

Miguel Manzanera SJ. : Virgen de Fátima ¡Ruega por nosotros!

A lo largo del tiempo hay acontecimientos que cambian el rumbo de la historia mundial. En 1914 comenzó la primera guerra mundial que se extendería hasta 1919 en más de la mitad del planeta, causando la muerte a más de 10 millones de personas, muchas de ellas civiles inocentes.

A esta guerra mundial se añadió la Revolución Rusa de 1917 cuando el poder del partido bolchevique comunista después de varias luchas internas accedió al poder, formándose después con otros estados la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas.

Algunos teólogos cristianos han visto en el acontecimiento de Fátima en ese mismo año, la realización de la profecía descrita en el capítulo 12 del Apocalipsis donde se describe la llegada de un gran dragón rojo, que acosa a la Mujer en situación de parto y trata de devorar al Hijo de la Mujer.

Precisamente en ese año 1917 tuvieron lugar en Fátima, una pequeña aldea en el norte de Portugal, las apariciones de la Virgen María. Se apareció seis veces a tres pobres pastorcitos, dos hermanos de 9 y 7 años, Francisco y Jacinta Marto, y su prima de 10 años, Lucia, a quienes la Virgen reveló diversos secretos que luego se han dado a conocer.

La primera aparición tuvo lugar el 13 de mayo, mientras que la última fue el 13 de octubre. En ésta se congregaron unas 70.000 personas, atraídas por la promesa que la Virgen María hizo a los pastorcitos, avisándoles que les daría una señal para confirmar la veracidad de las apariciones. La Virgen, acompañada de San José con el Niño Jesús en brazos, se apareció a los niños, confirmándoles en lo que les había anunciado anteriormente.

Pero además todas las personas allí reunidas presenciaron una gran señal en el cielo. El sol comenzó a bailar y a cambiar de color, llegando un momento en que parecía que se precipitaba sobre la tierra. La muchedumbre gritaba de miedo, pero nada sucedió y al cabo de un rato el sol volvió a su lugar. Este milagro fue visto desde distancias de hasta cuarenta kilómetros del lugar donde sucedió el llamado “baile del sol”.

Recordemos que en ese mismo año 1917 el comunismo bolchevique tomó el control de Rusia y más tarde de la Unión Soviética y realizó terribles persecuciones contra los cristianos, ascendiendo el número de mártires a unos 12 millones. Por ello muchos creyentes identifican al dragón rojo narrado en el capítulo 12 del Apocalipsis, como el comunismo ateo. El dragón se puso delante de la Mujer que iba a dar a luz para devorar a su Hijo en cuanto diera a luz. Pero éste fue arrebatado hasta Dios, mientras que el dragón despechado contra la Mujer, se fue a hacer la guerra al resto de sus hijos.

La Unión Soviética dejó de existir formalmente el 25 de diciembre de 1991. No cabe duda de la intervención de la Virgen en este hecho y demás circunstancias que lo prepararon. Pero ni una gota de sangre fue derramada en estas circunstancias. Podemos, pues, indicar que en el mundo continúa la lucha del ángel maligno, el demonio y sus secuaces, contra los seguidores de Jesús, el Hijo de Dios. Éste, como Redentor, sigue ofreciendo su vida por todos nosotros, sus testigos. La Virgen María, la Corredentora y Esposa de Jesús, junto con la Rúaj Santa y con todos los fieles que la invocan, combate al maligno y clama “¡Ven Señor Jesús!” tal como concluye el Apocalipsis.