Santa Cruz

“Me anima grandemente entregar toda mi vida al servicio de esta Iglesia” Mons. Sergio Gualberti

En su primera celebración de la Santa Misa dominical en la Catedral de San Lorenzo Mártir, el Nuevo Arzobispo de Santa Cruz Mons. Sergio Alfredo Gualberti Calandrina pronunció su homilía  reflexionado sobre el amor de Dios que se manifiesta a través de la acción constante del Espíritu Santo y de una manera más patente en la Eucaristía.

El Arzobispo indicó que en la Misa, “Jesús se ofrece como verdadero alimento de nuestra fe, alimento de nuestra vida cristiana, nos libera de las cadenas del mal y nos une como pueblo de Dios.  Esto hemos celebrado el jueves en la solemnidad de Corpus Christi. Convocados por el lema Eucaristía, esta es nuestra fe.”

Al referirse a su asunción al Gobierno Pastoral de la Arquidiócesis dijo “el Papa ha aceptado la renuncia de Cardenal Terrazas y ha confiado este mandato en mi persona que asumo con trepidación por la gran responsabilidad que esto significa” En  ese sentido Mons. Gualberti expresó con gratitud “Me anima grandemente a entregar toda mi vida al servicio de esta Iglesia y del Reino de Dios,” Pero al mismo tiempo hizo ver que “es un compromiso que no puedo hacerlo solo, tenemos que hacerlos juntos sacerdotes, hermanos y hermanas de la vida consagrada y todos los fieles” finalmente dijo “estamos navegando en el mismo barco hacia la meta definitiva”.

El Arzobispo recomendó a la feligresía a “caminar en fidelidad al evangelio y atentos a la renovación que el Espíritu Santo va marcando a través de los tiempos” recordó que “el evangelio es para todos” también explicó que “La buena noticia de la salvación es para todos”.

Mons. Sergio explicó que “en el mundo muchas personas de todas las etnias y culturas están preparadas para acoger el evangelio. En cambio muchos cristianos católicos están anquilosados en la indiferencia y la rutina, no valoran el don de le Evangelio. Mientras que otros se consideran los únicos privilegiados excluyendo a los demás. En este sentido hace falta un baño de humildad con la conciencia que podemos perder este don…

Mons. Gualberti destacó que “La fuerza de la palabra y La palabra de Jesús no es una palabra cualquiera. La palabra de Jesús es eficaz, es una palabra que sana que perdona…”  y libera el espíritu en el cuerpo.”

Por otro lado destacó que La fe es búsqueda, “es don de Dios, Jesús pone al centurión entre los destinatarios del evangelio porque este ha creído”.

Antes de finalizar su homilía explicó que “nadie puede reclamar una dignidad particular delante de Dios para que le conceda un favor” Finalmente hizo una aclamación “Creo Señor pero aumenta mi fe