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Los lazos de unidad y fraternidad subsisten entre todas las circunscripciones eclesiásticas de Bolivia: Mons. Ángelo Accatino

El Sr. Nuncio Apostólico de Su Santidad en Bolivia, S. E. Ángelo Accatino presidió la celebración litúrgica con la que el Santo Padre reconoció a la Iglesia de Sucre como Iglesia Primada y al Arzobispo de Sucre Mons. Ricardo Centellas Arzobispo Primado de Bolivia.

Mons. Accatino indicó que Primada es la circunscripción más antigua de una nación pero ese título de primada no confiere mayor jurisdicción, sino reconocimiento histórico. Asimismo indicó que el Obispado de la Plata o Charcas fue creado el 27 de junio de 1552 y desde ese Obispado se desprendieron todas las otras circunscripciones de Bolivia. Por otro lado dijo que Mons. Ricardo Centellas es el Arzobispo Primado de Bolivia, canónicamente reconocido.

Mons. Accatino dijo al Pueblo de Dios que estamos llamados a celebrar la historia como un Kairos, un tiempo de gracia. Asimismo indicó que en esta hermosa Catedral contemplamos la providencia de Dios en un único acto de amor.  También indicó que el Obispo de Roma es sucesor de Pedro, esta sucesión hace comprender la preeminencia de la Iglesia de Roma y el primado de la cátedra de Pedro que preside la asamblea universal de la caridad de Sucre, en ese contexto valoró la unidad de la Iglesia que se perpetúa mediante la sucesión apostólica y es fundamento de la Identidad de la Iglesia cuyos lazos de unidad y fraternidad subsisten entre todas las circunscripciones eclesiásticas  de Bolivia.

El Sr. Nuncio exhortó a todos los fieles a comprender que La Iglesia tiene que cuidar ante todo la unidad, que La oblación de Cristo y la cruz son fuente de redención y salvación. En ese contexto pidió que oremos para que nuestro mundo enfermo por el odio, la guerra y el egoísmo redescubra la serenidad y la paz Finalmente indicó que La Eucaristía es el Sacramento y la fuente de la unidad eclesial y pidió que esta eucaristía quede como signo visible de unidad eclesial.

Finalmente Mons. Accatino indicó que el reconocimiento otorgado por el Sumo Pontífice a la Iglesia de Sucre es un llamamiento a seguir siendo la Iglesia Madre en Bolivia y antes de terminar expresó su regocijo porque el Santo Padre me ha confiado el encargo de dar ejecución a su soberana voluntad y concluyó pidiendo que María Madre la Iglesia proteja y cuide de esta Iglesia cuyo primado ponemos bajo su patrocinio

Ceremonia solemne de distinción de la Arquidiócesis Metropolitana de Sucre

Homilía de Mons. Ángelo Accatino

Nuncio Apostólico de S.S. Francisco

Iglesia Primada y Arzobispo Primado

La Iglesia en Bolivia y, en particular, esta Arquidiócesis de Sucre, manifiesta hoy su profundo regocijo, porque el Sumo Pontífice, el Papa Francisco, con la potestad que lo asiste ha conferido el título de “primada” a esta Iglesia Sucrense y, simultáneamente, el título de Arzobispo Primado de Bolivia a S.E.R. Mons. Ricardo Ernesto Centellas Guzmán, pro tempore,  es decir, durante el tiempo de su ministerio en esta sede.

Primada es la circunscripción más antigua de una nación

La palabra “primado”, en lenguaje religioso, dícese de la circunscripción más antigua de una nación y, refiriéndose al Obispo, se trata de aquel que ocupa dicha sede. El primado, aunque en el rito latino de la Iglesia católica sea   más bien  un título meramente honorifico, mantiene su fuerte carga simbólica, ya que significa el primero.

El título de primada no confiere mayor jurisdicción, sino reconocimiento histórico

Por lo tanto si viene el título de primado de Bolivia, no le concede a Mons. Centellas “jurisdicción alguna sobre los demás obispos” y a la sede primada de sucre “no le confiere mayor jurisdicción” sobre las otras circunscripciones eclesiásticas sin embargo queda sin duda alguna como un justo merecido e históricamente incontestable reconocimiento a Sucre así como un punto de referencia espiritual en su relación de Comunión con la sede de Pedro.

En este momento tan solemne y trascendental la pregunta es ¿Qué estamos celebrando? Como respuesta se me ocurren tres palabras: 1) Historia; 2) Iglesia; 3) Eucaristía.

El Obispado de la Plata o Charcas fue creado el 27 de junio de 1552

1.- Historia. Ante todo hay que hacer memoria de los datos concretos que sostienen y justifican este primado sucrense. Remontándonos a épocas pasadas es útil recordar para conocimiento del pueblo fiel que el 27 de junio de 1552 el Papa Julio III con la bula Super specula militantes eclesiae, creó el Obispado de la Plata o Charcas sufragáneo del Arzobispado de Lima Perú disgregándolo del Obispado del Cuzco. Se constituyó así la primera iglesia particular del territorio que hoy se llama Bolivia. El 20 de julio de 1609 El Papa Pablo V con el breve Onerosa pastoralis oficii cura elevó la Diócesis al rango de Arquidiócesis manteniendo el nombre de La Plata. El 11 de noviembre de 1924 el papa Pío XI, con la Constitución apostólica  Praedecessoribus Nostris, mutó el nombre de Arquidiócesis de la Plata por Arquidiócesis de Sucre. acta apostolicae sedis AAS -Boletín Oficial de la santa sede, 1925, página 501-503)

Desde la Iglesia de Sucre se desprendieron todas las otras circunscripciones de Bolivia

A lo largo de su historia desde la Iglesia de Sucre todas las otras circunscripciones de Bolivia han ido desprendiéndose dando paso a una floreciente y dinámica Iglesia particular que hoy cuenta con 17 circunscripciones territoriales (Arquidiócesis, Diócesis, Prelaturas y Vicariatos Apostólicos) y una que abarca todo el territorio nacional: la Diócesis Castrense.

Mons. Ricardo Centellas canónicamente reconocido como Arzobispo Primado de Bolivia,

Han pasado pues 469 años desde que se instalara exactamente aquí S.E.R. Mons, Tomás de San Martín, O.P. como primer Obispo residente de esta iglesia particular que ahora, después de cincuenta predecesores entre efectivos y simplemente elegidos pero no llegados, está confiada al gobierno pastoral de Mons. Ricardo Centellas, el quincuagésimo primero, por fin canónicamente reconocido primado de Bolivia.

Estamos llamados a celebrar la historia como un Kairos un tiempo de gracia.

Celebrar la historia de una institución o de un hecho particular nos proyecta necesariamente a reflexionar sobre el sentido de la historia en general. Seguramente hay que hacerlo partiendo de su sentido más común,  que es el de la historiografía, y es lo que acabamos de hacer,  nombrando e ilustrando sucesiones de factos que están a la base de la realidad actual, sin el conocimiento de las cuales nos resultaría difícil interpretarla y valorarla. Sin embargo, como personas de fe en Dios providente y creador de todas las cosas, estamos llamados a celebrar la historia como un Kairos, un tiempo de gracia que se nos concede a fin de que, en cuanto personas humanamente débiles después del pecado original, podamos conocer y acercarnos poco a poco a la fuente de todo lo creado y del Amor, revelado en Jesucristo.

En esta hermosa Catedral contemplamos la providencia de Dios en un único acto de amor

Una lección magistral, diríamos hoy, sobre lo que es el tiempo que transcurre, nos lo ofrece San Agustín en el libro undécimo de sus Confesiones, allá donde lo define como “distensio animi”, es decir, como “distención del alma”. Su principal intención, al utilizar esta definición, era dar una prueba de la existencia de Dios, pero para nosotros hoy, en esta hermosa catedral, el sentido del tiempo y de la historia es el de contemplar la providencia de Dios en un único acto de amor suyo que se dilata y distiende abarcando los siglos y la eternidad. Lo que de verdad cuenta en la historia de un individuo o de una comunidad, al fin y al cabo, no es la sucesión de los eventos en sí misma, sino lo que estos eventos dejan como huella imborrable en lo vivido y en el alma de cada uno.

En esta perspectiva, esperar 469 años para que un hecho histórico como el que estamos celebrando sea solemnemente declarado ¿es mucho o es poco?. La respuesta no tiene importancia, lo que importa es que todo hace parte del único e imperscrutable designio de Dios, del cual nosotros hoy hacemos parte.

El Obispo de Roma es sucesor de Pedro, esta sucesión hace comprender la preeminencia de la Iglesia de Roma

2.- Iglesia – En la Iglesia universal es el Papa quien tiene el primado de la potestad ordinaria sobre todas las Iglesias (Decreto “Christus dominus”, 1). Se trata de la primacía petrina, que es la que concedió Jesús a Pedro, es decir, la preeminencia de Pedro sobre el resto de los Apóstoles. La Iglesia católica enseña, como doctrina de fe, que el Obispo de Roma es Sucesor de Pedro en su servicio primacial en la Iglesia universal, y por ello esta sucesión hace comprender la preeminencia de la Iglesia de Roma.

El primado de la cátedra de Pedro, preside la asamblea universal de la caridad

Bien explica esta verdad el Concilio Vaticano II con los siguientes términos: “Dentro de la comunión eclesiástica, existen legítimamente Iglesias particulares que gozan de tradiciones propias, permaneciendo inmutable el primado de la cátedra de Pedro, que preside la asamblea universal de la caridad, protege las diferencias legítimas y al mismo tiempo vela para que las divergencias sirvan a la unidad en vez de dañarla” (Constitución Lumen Gentium, 13)

Por lo tanto, la especial relación que existe entre Iglesia Universal e Iglesias particulares abre a un concepto imprescindible para comprender la naturaleza de lo que también se define como el Cuerpo Místico de Cristo: la Comunión.

La unidad de la Iglesia se perpetúa mediante la sucesión apostólica y es fundamento de la Identidad de la Iglesia

La Iglesia es una por voluntad de su divino fundador y esta unidad, muchísimas veces lacerada en la historia, se hace visible en la comunión entre Iglesia Universal e Iglesias particulares, que radica esencialmente en la Eucaristía y en el Episcopado. Esta unidad en el Episcopado se perpetua a lo largo de los siglos mediante la sucesión apostólica y es también fundamento de la identidad de la Iglesia de cada tiempo con la Iglesia edificada por Cristo sobre Pedro y los demás apóstoles (cfr. Carta de la Congregación para la Doctrina de la Fe a los Obispos de la Iglesia Católica sobre algunos aspectos de la Iglesia considerada como Comunión, N. 12). El mismo san Ireneo, como afirma el n.20 de la Constitución dogmática “Lumen Gentium”, nos recuerda que “por medio de aquellos que fueron instituidos por los Apóstoles Obispos y sucesores suyos hasta nosotros, se manifiesta y se conserva la tradición apostólica en todo el mundo”.

Los lazos de unidad y fraternidad subsisten entre todas las circunscripciones eclesiásticas  de Bolivia

Si bien las Iglesias particulares se pueden entender en su esencia solo en la comunión con la Iglesia Universal, de manera análoga podemos vislumbrar los lazos de unidad y de fraternidad que subsisten entre todas las distintas circunscripciones eclesiásticas de Bolivia, quizás muy diversas entre si por geografía, cultura y costumbres, pero todas surgidas, en tiempos distintos, de la misma fuente: la Iglesia de Sucre, ¡la primera primada!

La Iglesia tiene que cuidar ante todo la unidad

La Iglesia, para ser creíble en lo que enseña, tiene necesariamente que cuidar, ante todo, la unidad, no entendida como un sofocante yugo que aniquila cualquier atisbo de originalidad sino como un único mosaico formado por distintas piezas. Ojalá que la celebración de hoy sea ocasión para un renovado empuje a la unidad eclesial, si eso cabe.

La oblación de Cristo y la cruz fuente de redención y salvación

3.- Eucaristía – Precisamente hoy, en Budapest, capital de Hungría, el Santo Padre preside la celebración de clausura del quincuagésimo segundo Congreso Eucarístico Internacional: evento de alcance planetario para todos aquellos que reconocen en la oblación de Cristo en la cruz la fuente de su propia redención y salvación.

Oremos para que nuestro mundo enfermo por el odio, la guerra y el egoísmo redescubra la serenidad y la paz

Así que en este día no solo queremos unirnos espiritualmente a nuestro querido Papa Francisco y, mediante Él, a la Iglesia Universal, rezando para que este nuestro mundo enfermo por el odio, la guerra y el egoísmo pueda redescubrir la serenidad y la paz, que para los cristianos son un don de Dios, sino también recordar que la Eucaristía es, según el pensamiento de San Agustín, plasmado en su comentario al Evangelio de San Juan, 26,13, “Sacramento de piedad, signo de unidad y vínculo de caridad”

La Eucaristía es el Sacramento y la fuente de la unidad eclesial

El Santo Padre Juan Pablo II, en su audiencia general del 8 de noviembre de 2000, se refiere a tan profundas palabras para recordarnos que la Eucaristía es el Sacramento y la fuente de la unidad eclesial.

Que esta eucaristía quede como signo visible de unidad eclesial

Desde este altar de la Catedral primada de Bolivia, hago votos para que esta Eucaristía que estamos celebrando quede como sacramento visible de unidad eclesial con todas las demás Eucaristías que se están celebrando en el territorio nacional. Porque “el pan es uno, somos un solo cuerpo, aun siendo muchos, pues todos participamos de ese único pan” (I Cor. 10,17).

El reconocimiento otorgado por el Sumo Pontífice a la Iglesia de Sucre es un llamamiento a seguir siendo la Iglesia Madre en Bolivia

En conclusión: el reconocimiento que el Sumo Pontífice ha otorgado a esta Iglesia de Sucre, es un llamamiento a seguir siendo la Iglesia Madre en Bolivia, celosa guardiana de una experiencia plurisecular de fe vivida en lo cotidiano, de la unidad y de la comunión de todo el pueblo de Dios que vive y camina en esta tierra bendita. Que su mayor orgullo sea colaborar codo a codo con las otras Iglesias para que la fe en Cristo se fortalezca y así la justicia y la paz lleguen a ser una concreta y feliz realidad. Que su mayor esfuerzo se centre en mantener siempre más sólidos los vínculos de comunión de esta jerarquía eclesiástica y el Pueblo Santo de Dios con el Obispo de Roma, que por ser tal es sucesor de Pedro y Vicario de Cristo.

El Santo Padre me ha confiado el encargo de dar ejecución a su soberana voluntad

De mi parte, no puedo expresar con palabras los sentimientos que invaden mi espíritu en esta circunstancia. Son sentimientos no solo de felicidad sino también de satisfacción, que comparto gustosamente con los hermanos Obispos y con todos los fieles de esta tierra, son sentimientos de agradecimiento profundo al Santo Padre que me ha confiado el encargo, en nombre suyo, de dar ejecución de forma oficial y solemne a su soberana voluntad, según lo consignado en la Bula firmada el 11 de febrero pasado por el Emmo. Cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado y por el Emmo. Cardenal Marc Ouellet, Prefecto de la Congregación para los Obispos, la misma que será públicamente leída a continuación.

Que María Madre la Iglesia proteja y cuide de esta Iglesia cuyo primado ponemos bajo su patrocinio

María, Madre de la Iglesia, presente en este histórico momento, proteja y cuide de esta Iglesia, cuyo primado ponemos bajo su patrocinio al haber sido decretado en el día de la Virgen de Lourdes y ejecutado en el día de su Santísimo Nombre, en el que todas las demás advocaciones, incluida la de Guadalupe, o en Sucre más afectuosamente “Gualala”, se reconocen y se funden en una única expresión de amor y devoción.

Renuevo el saludo afectuoso y paterno del Papa Francisco al que me uno cordialmente para decirles: ¡A la Iglesia Primada de Sucre y al Arzobispo primado de Bolivia, mil y mil felicidades! Y ahora pasamos a cumplir este histórico acto eclesial con la lectura de la citada Bula:

Bula Iglesia Primada Sucre

Fuente: Iglesia Viva