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La visita de la imagen de la Virgen de Urcupiña a la Catedral Basílica en Salta

(Salta – Argentina).-  Desde horas tempranas, una multitud de devotos colmó la Catedral Basílica de Salta, Santuario del Señor y Virgen del Milagro, y esperó paciente el arribo de la sagrada imagen de la Virgen de Urcupiña, que por primera vez en la historia, salió de su ciudad para recorrer los caminos de Latinoamérica derramando su gracia y amor.

A su llegada, cientos de miles de fieles, se acercaron en procesión hasta tocar su manto, depositando a sus pies su devoción, plegarias y fe. La Santa Misa fue presidida por el Arzobispo de Salta Monseñor Mario Antonio Cargnello, y concelebrada por el Vicario parroquial de Quillacollo Juan Carlos Bascopé.

En la homilía el sacerdote dijo la Virgen vino a traer la paz y el amor de su Hijo con un mandato “Hagan lo que Él les diga”. Recordó: “Somos hijos de un mismo Padre y una misma Madre, y tenemos a Cristo como hermano. Ella es la Madre del amor y de la alegría”.

Destacó que es la primera vez que sale del Santuario, y “hace un largo viaje de cuatro días para estar con ustedes. Ella dice Hijo mío escucha las necesidades de tu pueblo, y le suplica por la falta de trabajo, o armonía en algunos hogares, a quienes se les acabó todo, se les terminó la alegría”.

El sacerdote Juan Carlos Bascopé explicó que la “Virgen de Urcupiña es la patrona de la integración Nacional y quiere ser la patrona de integración Latinoamericana”. Anunció que “es probable que viaje ahora a Brasil, donde hay 5 millones de habitantes bolivianos” y agregó “en el mismo interior de Bolivia muchos sacerdotes que ven a la Mamita hoy en Salta piden que vaya a sus Parroquias”.

Finalmente afirmó: “la Virgen de Urcupiña es la que integra. Con las llaves de la ciudad de Salta retornamos a Bolivia para decir ¡qué cariño!, ¡qué ternura! que el pueblo le rindió a la Virgen María. Todo lo llevamos como un testimonio de amor que ustedes le tienen a la madre del Salvador, la Virgen María”.