Internacional

La Santa Sede intenta cerrar las escuelas de los Heraldos del Evangelio

La organización ha sido objeto de una investigación por parte de la Congregación para los institutos de la vida consagrada y las sociedades de vida apostólica después de varios informes de abusos espirituales

Através de un decreto del cardenal João Braz de Aviz, prefecto de la Congregación para los institutos de la vida consagrada y las sociedades de vida apostólica, la Santa Sede ordenó el 22 de junio de 2021 el cierre de las escuelas administradas por los Heraldos del Evangelio, una asociación internacional de fieles de derecho pontificio de origen brasileño, la cual ha reaccionado a esta decisión. La sanción se produce “para proteger a los niños y los adolescentes de los riesgos elevados de violencia psicológica y sexual a los que estaban expuestos”, afirma el sitio de información brasileño Metrópoles.

Entre 2017 y 2019, la organización ha sido objeto de una investigación por parte de la Congregación para los institutos de la vida consagrada y las sociedades de vida apostólica después de varios informes de abusos espirituales. Esta investigación ha supuesto la designación, por petición expresa del papa Francisco, de un comisario pontificio, Mons. Raymundo Damasceno Assi, obispo emérito de Aparecida.

En los extractos del decreto publicados en la prensa, se denuncia una “disciplina excesivamente rígida”, así como una voluntad de apartar a los niños –internos de los centros– de la influencia de sus familias. La Santa Sede ha ordenado que los alumnos sean reenviados a su hogar para evitar “abusos de conciencia y de control”.

La organización denuncia la acción del cardenal Braz de Aviz

La organización brasileña, muy conservadora, ha replicado hoy la decisión y pone en entredicho las “informaciones desfavorables” llegadas de la oficina del cardenal Braz. Serían, según la asociación, “profundamente falsas”.

También afirma que la investigación realizada por Mons. Damasceno Assis, el comisario pontífice que encabeza la asociación, ha tenido resultados “favorables”. No obstante, el informe de la investigación de la Santa Sede hablaba discretamente de “problemas existentes”.

Los Heraldos del Evangelio acusan al alto prelado brasileño –“abiertamente conocido por su oposición” a su institución, según ellos– de “clericalismo” y de ensañamiento. Apoyándose en una petición firmada por 2.583 padres o tutores de alumnos que se oponen al cierre, la asociación se niega a aplicar la directiva.

Los Heraldos cuestionan además la validez del decreto del prefecto, contrario, según ellos, al Derecho canónico. También denuncian, más ampliamente, una acción legal inicua, “como en el infame juicio de santa Juana de Arco”.

Una organización brasileña

Fundada en 1999 por un sacerdote brasileño activista contra el socialismo, Mons. João Scognamiglio Clá Dias, y reconocida por la Santa Sede en 2001, los Heraldos del Evangelio promueven “la evangelización y la santificación del mundo a través del cuidado sacramental y espiritual del pueblo de Dios”. La asociación afirma contar con cerca de 3.000 miembros en el mundo, entre ellos más de 150 sacerdotes. Administra también un seminario y un grupo mediático (con televisión, radios, agencia de prensa…). Mons. Scognamiglio presentó su dimisión en 2017.

Estos últimos años, varios medios de comunicación han afirmado que se estaban cometiendo graves abusos en la asociación. Se han citado sobre todo casos de castigos corporales y de manipulaciones psicológicas, así como de sesiones de exorcismo totalmente contrarias a los principios de la Iglesia católica. No obstante, por el momento estas derivas no se han confirmado aún. Cabe señalar que el Ministerio de Educación de Brasil también ha abierto una investigación.

 

Fuente: Aleteia.es