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La lucha en que nos encontramos no es de derecha contra izquierda, es entre la luz y las tinieblas: Mons. Robert H. Flock

Los que dispararon gases contra el pueblo deberían asumir su culpa, pedir perdón, renunciar y ganarse la vida de otra manera

 

A los que quieren sangre en Bolivia y dicen “Guerra Civil, ya”, la palabra de Dios les dice “No levante la espada uno contra otros”

 

Satanás en sus discursos promete justicia y prosperidad, en la práctica deja violencia y muerte

 

Terminó el paro, caminemos juntos hacia un mundo nuevo, busquemos la vida en abundancia para todos

 

Homilía de Mons. Robert H. Flock
Obispo de la Diócesis de San Ignacio de Velasco
Primer Domingo de Adviento
27 de noviembre de 2022
Caminemos a la luz del Señor
 Link para ver la Santa Misa presidida por Mons. Robert H. Flock

Jesús nos advierte: “Estén prevenidos”

Queridos hermanos,

Jesús nos advierte: “Estén prevenidos”. Nos habla de la llegada del Hijo del Hombre y nos habla de la llegada del Ladrón. En cuanto al ladrón les aviso que hemos ampliado el sistema de cámaras de seguridad en el Obispado. Hasta allí llegan los ladrones. Pero Jesús está preocupado, no tanto por el ladrón que lleva dinero y plata, sino aquel ladrón que lleva el alma. Recordamos que, entre los doce apóstoles, Judas era un ladrón, pero (Jn 12,6), pero más preocupante es lo que dice en Juan 13,27 y Lucas 22,3, que “Satanás entró en él”. Lo convirtió en ladrón y traidor. Y esto sucedió porque Judas no estaba prevenido. No se dio cuenta, ni de su susceptibilidad ante el demonio, ni de quien realmente era Jesús, y el gran privilegio que tenía al estar incluido en su círculo más íntimo.

 En el paro por el censo, los prevenidos no se emborrachaban, compartían la olla común y hasta la oración

Durante los 36 días del paro, por la justa demanda del censo y sus efectos, como en todo conflicto social, algunos estaban más prevenidos que otros. Los prevenidos no se emborrachaban, no cayeron en provocaciones, compartieron la olla común y hasta la oración. En cambio, hubo policías en Puerto Quijarro y Santa Cruz “prevenidos”, entre comillas, con sus gases lacrimógenos, pero cuando los dispararon a quema ropa contra gente desarmada, y hasta contra un bebé en su carrito, habían caído en poder del diablo.

 Los que dispararon gases contra el pueblo deberían asumir su culpa, pedir perdón, renunciar y ganarse la vida de otra manera

Aquellos policías, no solo por justicia, sino para rescatar a su propia alma, deberían asumir su culpa y su responsabilidad, pedir perdón a las familias afectadas, y pagar los gastos, y luego renunciar las armas y buscar ganarse la vida de otra manera. Deben hacer lo que dice el Profeta Isaías: convertir sus espadas en arados y sus lanzas en podaderas. Y quienes les habían dado las ordenes, más aún.

 A los que quieren sangre en Bolivia y dicen “Guerra Civil, ya”, la palabra de Dios les dice “No levante la espada uno contra otros”

Como sabemos, hay quienes quieren que corra sangre en Bolivia. Dicen: “guerra civil, ya”. A ellos la Palabra de Dios dice hoy: “No levanten la espada uno contra otro, no adiestren para la guerra. Ven, caminemos a la luz del Señor”.

 La lucha en que nos encontramos no es de derecha contra izquierda, es entre la luz y las tinieblas

Hay que darse cuenta, hermanos. La lucha en que nos encontramos no es derecha contra izquierda, socialismo contra capitalismo, occidente contra oriente. La lucha es entre la luz y las tinieblas, entre el reino de Satanás y el Reino de Dios.

 Satanás en sus discursos promete justicia y prosperidad, en la práctica deja violencia y muerte

No es que Satanás se compara con Dios, aunque es celoso de su poder y su bondad, y sobre todo del amor que los humildes tienen para el Señor. Satanás es un cínico resentido, y anda sembrando resentimientos. En sus discursos promete justicia y prosperidad; en la práctica deja violencia y muerte.

El pecado es como la borrachera, quita el sano juicio

Y es muy fácil caer en sus trampas, porque todos sufrimos injusticias, y porque todos somos pecadores, y el pecado es como la borrachera. Quita el sano juicio, adormece los reflejos, suelta los demonios interiores y defiende su propia desgracia.

¿Cómo es posible que un país poderoso como Rusia invada un vecino como Ucrania?

Uno pregunta, ¿cómo es posible que, en el mundo de hoy, un país poderoso como Rusia invade a un vecino como Ucrania? Las justificativas son totalmente falsas y absurdas, pero parece que su dictador, cada vez más encerrado en sus propias mentiras e inseguridades, ha perdido el sano juicio. En otras palabras, el Ladrón tiene su alma.

 El dictador ruso envía jóvenes indefensos para morir en una guerra agresiva y amenaza con meter al mundo en una guerra nuclear

Y lo peor, es que no permite en su país que nadie cuestione la narrativa impuesta. Así en su locura envía jóvenes casi indefensos para morir en una guerra agresiva, y diariamente envía misiles y cohetes para destruir la infraestructura de civiles indefensos ante el invierno. Por encima, amenaza con meter al mundo entero en una guerra nuclear.

 Jesús, luz del mundo que brilla en las tinieblas

“¡Caminemos a la luz del Señor!” Significa, tomar en serio las enseñanzas de Jesús, luz del mundo que brilla en las tinieblas. Significa renunciar a la violencia, aunque sea solo verbal. Como dice San Pablo en la segunda lectura: “Basta de lujuria y libertinaje, no más peleas ni envidias. Por el contrario, revístanse del Señor Jesucristo.”

 Terminó el paro, caminemos juntos hacia un mundo nuevo, busquemos la vida en abundancia para todos

Terminó el paro. Ahora, caminemos, pero no sin rumbo como un nido de hormigas pateado y desorientado, sin alma. Caminemos a la luz del Señor. El desafío es caminar juntos, hacia un mundo nuevo donde ya no hay paros y bloqueos, donde no hay gases lacrimógenos, ametralladoras, y misiles, mucho menos armas de destrucción masiva. A la luz del Señor, busquemos lo que ofrece el Señor, la vida en abundancia para todos.

 Terminó el paro. Ojalá las esperanzas no sean defraudadas

Queridos hermanos, terminó el paro. Ojalá las esperanzas no sean defraudadas. Sabemos que hay mucha desconfianza, por lo que para que estemos prevenidos, nos toca un poco de San Francisco:

Oh, Señor, hazme un instrumento de Tu Paz.

Donde hay odio, que lleve yo el Amor.

Donde haya ofensa, que lleve yo el Perdón.

Donde haya discordia, que lleve yo la Unión.

Donde haya duda, que lleve yo la Fe.

Donde haya error, que lleve yo la Verdad.

Donde haya desesperación, que lleve yo la Alegría.

Donde haya tinieblas, que lleve yo la Luz.

Oh, Maestro, haz que yo no busque tanto ser consolado, sino consolar;

ser comprendido, sino comprender; ser amado, como amar.

Porque es: dando, que se recibe;

Perdonando, que se es perdonado;

Muriendo, que se resucita a la Vida Eterna.

Amén.