Santa Cruz

“Jamás busqué ser Obispo” Mons. René Leigue celebra su cuarto aniversario Episcopal

Su ordenación Episcopal fue el 16 de enero del año 2013 de manos del Cardenal Julio Terrazas en la Basílica Menor de San Lorenzo Mártir. A cuatro años de ese día, recuerda el miedo que tenía cuando el Nuncio Apostólico le comunicó el nombramiento de Obispo para su persona. El Prelado afirma que nunca buscó ser Obispo y que no se sentía preparado pero que tuvo que decir como Samuel “Aquí estoy para hacer tu voluntad”.

¿Qué cambió en su vida?

Mons. René: Las actividades. En la parroquia se siente la comunidad, estas con la gente y se vive la dimensión sacerdotal de una manera diferente a la de Obispo. Como Obispo me toca ir a muchas comunidades y los encuentros son más esporádicos.

¿Cómo podría definir ahora lo que es ser Obispo?

Mons. René: Bueno es una gran responsabilidad, sobre todo en el trabajo pastoral de la diócesis. Ahora ya no solo veo grupos sino congregaciones, comisiones, entramos más en la vida de los sacerdotes… etc. Se ve de verdad la gran amplitud del trabajo pastoral de la Arquidiócesis.

Lo que más disfruto es estar con la gente. Ahí encuentro eso de ser “Pastor” porque el Pastor está con las ovejas.

El Papa Francisco ha pedido a los Obispos que como pastores, sepan ir detrás de la gente para animar y empujar, en medio para conocerla y animarla, y delante para guiar al rebaño. ¿Usted dónde está?

Mons. René: Yo creo que en esta etapa de mi ministerio estoy en medio de la gente, aun conociendo ya que tanto para estar atrás y empujar o para estar adelante y guiar hay que conocer.

De hecho tengo que decir que yo no busqué esto, jamás busqué ser Obispo. Sobre todo porque había escuchado todo lo que los Obispos trabajan, deciden y tienen que afrontar.

Lo que sí busqué es ser sacerdote. Me concienticé y trabajé para llegar a la meta, cada ministerio que recibía como el lectorado, el acolitado eran pasos hacia la meta. Lo busqué, los esperaba y lo viví pero jamás se me pasó por la mente ser Obispo.

¿Y ahora cómo se siente?

Mons. René: Por supuesto que satisfecho pero aún sin recibir explicación de qué merito tuve para este ministerio. De hecho recuerdo que cuando el Nuncio Apostólico me comunicó el nombramiento yo buscaba las razones para decir que no. En realidad fue una semana después cuando le dije al Señor como Samuel “aquí estoy para hacer tu voluntad”.

Creo que me sentía igual que Samuel que no tenía experiencia y no sabía hablar. Así me sentía yo.