Santa Cruz

HOMILÍA MONS. ESTANISLAO DOWLASZEWICZ, 25-03-12

Queridos hermanos:

Nos encontramos en la quinta semana de nuestro caminar Cuaresmal. Hoy y como siempre llegamos con la Palabra de Dios a todos los hogares, hospitales, lugares de trabajo, a través de los Medios de Comunicación.

La Cuaresma no es un tiempo triste, es más bien un tiempo que siembra la esperanza, especialmente cuando nos acercamos y retomamos algo que es muy valioso e incomparable: a Dios, su amor, su misericordia su perdon.

Todas las prédicas Cuaresmales no tienen sentido si no abrimos nuestro corazón al amor de Dios revelado en Jesucristo, sin el cual no podemos hacer nada que sea bueno.
Seguimos acompañando a Jesús en su camino hacia Jerusalén, hacia el sufrimiento, dolor, crucifixión y muerte, pero es también el camino hacia la Pascua, hacia la vida.

Uno de los signos visibles durante la Cuaresma de este año que transmite la vida y esperanza es la presencia en estos días en nuestro continente latinoamericano del Santo Padre Benedicto XVI en México. Vino para fortalecer la fe del pueblo y condenar cualquier tipo de violencia y signos de muerte. Visitará también a Cuba por motivo de 400 años de hallazgo de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre que es Patrona de Cuba.

También un signo de vida y esperanza para nuestro pueblo de los creyentes en Bolivia fue la presentación oficial de la Carta Pastoral de los Obispos De Bolivia sobre Medio Ambiente y Desarrollo Humano, con el título “El Universo, don de Dios para la vida”, publicada el día 22 de Marzo, a través de la cual se dirigen a todo creyente y a toda persona de buena voluntad, para promover una profunda reflexión y la correspondiente conversión de la mente, de corazón y de la conducta, en orden a afrontar todos los problemas vinculados con la ecología y con el medio ambiente, desde una perspectiva moral e iluminados por la fe cristiana en el único Señor y Creador del mundo.

Queridos hermanos:

A medida que la Cuaresma se acerca a su fin, la Pasión de Cristo llena la liturgia que celebramos. Hoy, el mismo Jesús habla de ella en el Evangelio escrito por Juan. “Ha llegado la hora en que el Hijo del hombre va a ser glorificado”. Ahí Cristo demuestra el misterio de su glorificación y obediencia al Padre. Esa ocasión se presenta en el momento cuando algunos griegos llegados a Jerusalén para dar culto a Dios quieren ver a Jesús.

Los griegos que buscan a Jesús representan a aquellos que reemplazan a los judíos que se alejaron del Maestro y ahora buscan la manera para acabar con El. Los griegos buscan a Jesús porque buscan felicidad, amor, sentido, esperanza, respuestas, verdad. Todas las personas buscan una referencia que sirva de orientación, que aclare su horizonte, que motive su esfuerzo y que sea capaz de despertar el entusiasmo, la confianza y Jesús es la respuesta. El nos muestra el camino, y el modo de caminar: ”Estos se acercaron a Felipe que era natural de Betzaida de Galilea y le dijo:” Señor, queremos ver a Jesús”

Esa petición de los peregrinos griegos llegados a la ciudad de Jerusalén es una de las peticiones también y hoy más esperadas frente a los cristianos. Como seguidores de Cristo no podemos ignorar esa solicitud en todos los momentos de nuestras vidas, en el trabajo,, en nuestras relaciones y compromisos, podemos encontrar personas que nos hagan esa petición:”Quermos ver a Jesús, queremos que nos muestren a Jesús”. No podemos pasar de largo y no responder a esa inquietud de los hermanos que buscan la verdad, el camino y la vida.

¿Sabemos satisfacer este deseo? Las palabras, las actitudes, la vida de quienes se consideran cristianos ¿reflejan a Jesús y provocan el deseo de querer verlo? Si en nuestras vidas personales no se revela Dios, nuestra vida se hace como una rutina, una cotidianidad donde un día se parece al otro sin nada nuevo. Es difícil decir que somos fascinados y atraidos por Dios cuando nuestros problemas, las actitudes frente a la vida no reflejan a Jesús y no provocan el deseo verdadero de querer verlo.

Nuestro mundo de hoy, que enloquece a todos con los adelantos técnicos, comunicaciones, televisión, internet, etc. Hace pensar que se camina en buena dirección hacia un gran desarrollo humano pero no espiritual. Es bueno” conquistar” el mundo y el futuro, pero muchas veces, dejamos atrás otras cosas, actitudes, espiritualidad, oración, la actitud de gratitud que son importantes para que su realización sea plena.

Queridos hermanos:

Nuestra tarea y obligación como cristianos es ayudarle al hermano a encontrar de nuevo el deseo y anhelo de Dios. No se le puede enseñar al otro de Dios, de Él hay que hablar con entusiasmo. Hoy dia alguna gente no quiere escuchar sobre Dios, no quieren solo discutir de Dios… quieren que les mostremos a Dios a través de nuestra propia vida y no a través de las palabras.

La iglesia en el marco litúrgico mañana celebra la solemnidad de la Encarnación del Verbo – La Anunciación del Señor (25-26 de marzo) y la Jornada por la vida. Día internacional del niño por nacer. Aquí y en este momento no palabra sino la obra y el testimonio para defender la vida humana que es un don de Dios por excelencia que nos posibilita a existir como “espiritus encarnado”, que nos diferencia de los animales y de la naturaleza, y que da sentido a toda realidad. Nos encontramos, por tanto en una debate donde se quiere imponer una nueva concepción de la vida humana, carente de su valor sagrado, entendida como propiedad de alguien y prevaleciendo la libertad y bienestar de los adultos sobre ella misma. Nadie se da la vida a si mismo, nadie es dueño de ella. Todo el mundo tiene derecho a vivir y a vivir con plena dignidad. Decía el Papa Benedicto XVI: “Los cristianos y todos los hombres y mujeres de buena voluntad somos convocados a ser promotores de una civilización que ame la vida, la respete y la proteja según la voluntad del Creador”. (La colecta de este domingo 5 de Cuaresma está destinada para apoyar el Movimiento Pro Vida y el Centro de Madres Adolescentes).

Queridos Hermanos;

Puede ser, que uno de los regalos más grandes e importantes que podemos ofrecer al hombre de hoy es el don de la añoranza. Y no añoranza por algo sino por Alguien. No nos dejemos engañar por los “sabios” el hombre fuera de los coches, computadoras, buen trabajo, televisión satelital, celulares y otros artefactos que en si hacen la vida fácil y más agradable tiene el sello de ser imagen de Dios y permanecer a Él.

“Quien vive preocupado por su vida, la perderá; en cambio, quien no se aferre excesivamente a ella en este mundo, la conservará para la vida eterna. Si alguien quiere servirme, que me siga, y donde Yo esté estará también mi servidor”.

Típica paradoja del Evangelio: perder la vida por amor es la forma de ganarla para los valores fundamentales y definitivos; morir a sí mismo es verdadera manera de vivir, dar la vida es la mejor forma de recibirla…perder es ganar, morir-vivir, entrega-retener, dar-recibir.,Esa es manera de descubrir la novedad de la Buena Noticia.

Queridos hermanos:

Lo que caracteriza a los seguidores de Jesús es acompañarle en su camino, con la seguridad de que siempre conduce a la Vida plena. Como el suyo. AMEN.ión, dijo, los obispos siempre se han pronunciado ante las amenazas contra la vida y explicó que “el pueblo está muy informado sobre el criterio de la Iglesia, que siempre defenderá el derecho a la vida desde la concepción en Costa Rica”.